LA CORUÑA / Chaya Czernowin y SIGMA Project estrenan ‘UNDERSONGS’ en el Festival RESIS

La Coruña. Domus. 02-V-2026. SIGMA Project. Chaya Czernowin: UNDERSONGS.
Una de las muchas ventajas que depara el hecho de que un festival de música contemporánea se consiga mantener (con los necesarios apoyos institucionales) a largo plazo, es el que así se establezcan los vínculos artísticos que saquen adelante proyectos de verdadera trascendencia internacional, por medio de los cuales se amplíe significativamente el repertorio y éste se dé a conocer al público en manos tanto de sus mejores intérpretes como de aquellos compositores que hoy protagonizan lo más sustancial de los debates estéticos contemporáneos.
En tales coordenadas hemos de situar la colaboración que desde 2022 mantienen el Festival RESIS y el cuarteto de saxofones SIGMA Project, cuyo debut en el festival herculino tuvo lugar, precisamente, el 21 de mayo de dicho año, con un programa que volvía a evidenciar el compromiso de SIGMA con la mejor creación de nuestro tiempo, al presentar entonces en La Coruña partituras de Alberto Posadas, Helga Arias, Raphaël Cendo, José María Sánchez-Verdú y Víctor Ibarra en un espectáculo que podríamos calificar como una obra de arte total, si le sumamos la escenografía de César Barrio y el Colectivo MOM, tal y como en su día les mostramos en Scherzo gracias a las siempre espléndidas fotografías de Xurxo Gómez-Chao.
Fue, aquél, un encuentro que entonces calificamos de necesario y que abría la puerta a futuras colaboraciones entre SIGMA y RESIS, fértil relación que ha conducido al que podemos decir uno de los días más importantes en las nueve ediciones que en 2026 cumple el festival, con el estreno mundial de UNDERSONGS (2025), partitura para cuarteto de saxofones de una de las compositoras más importantes del siglo XXI, Chaya Czernowin, presente ella misma en La Coruña para guiar a SIGMA en sus ensayos finales y acabar de dar forma al que ha sido el primero de sus estrenos mundiales que ha tenido lugar en España: estreno que es fruto de una coproducción del Festival RESIS con el festival alemán weit! neue musik weingarten y el Festival de Otoño de Varsovia; todos ellos, con el apoyo de la Ernst von Siemens Musikstiftung.
Con tales cimientos, UNDERSONGS nació tras trece años de gestación entre SIGMA Project y Chaya Czernowin, que para el conjunto español compuso específicamente un cuarteto de cincuenta minutos de duración que, precisamente, tiene en el tiempo una de sus dimensiones más importantes a la hora de reflexionar sobre el desarrollo de los materiales musicales, así como sobre nuestra percepción de lo temporal; algo que en el catálogo de la compositora israelí es parangonable a partituras como MAIM (2001-06), Pilgerfahrten (2006-07) o HIDDEN (2013-14).
Con ellas comparte UNDERSONGS una inventiva tímbrica fascinante, fruto tanto de la inquieta imaginación de Chaya Czernowin como de la larga experiencia de SIGMA Project, pues sus cuatro miembros han sido determinantes en el proceso creativo, trufado de encuentros con la compositora para dar su forma final a UNDERSONGS, una obra que vuelve a mostrar la querencia de Chaya Czernowin por un instrumento, el saxofón, que considera ajeno a la tradición clásica y, por ello, epítome de lo salvaje, de lo intempestivo y de lo irreverente, características que se trasladan a UNDERSONGS por medio tanto de los registros extremos de los instrumentos como de las prolijas técnicas extendidas que los cuatro músicos desarrollan, aspecto en el que la participación de SIGMA se antoja crucial, pues ya sea en unos slaps de una rotundidad poco frecuente como en el uso de las llaves y de las boquillas como elementos percusivos, o tantos otros efectos texturales, los resultados alquitarados fueron impactantes, dejándonos compases en los que parecía que SIGMA Project se transformase en una sustancia electrónica repleta de pálpitos y procesos de búsqueda: una cuestión crucial en la dramaturgia de UNDERSONGS.
Curiosamente, UNDERSONGS tiene la misma duración que una partitura que para Chaya Czernowin representa un hito en su catálogo (considerándola, tras HIDDEN, un nuevo punto de inflexión). Nos referimos a The Divine Thawing of the Core (2024), una obra cuya plantilla es realmente peculiar, con flauta contrabajo solista, seis flautas, seis oboes, seis trompetas, trombón, tuba, piano, percusión y tres violonchelos. En el caso de UNDERSONGS, el orgánico presenta una formación que en absoluto es la tradicional en el cuarteto clásico de saxofones, con (siguiendo este arco en el escenario) saxofón barítono (Josetxo Silguero), saxofones bajo/tenor (Alberto Chaves), saxofón alto (Ángel Soria) y saxofones soprano/sopranino (Andrés Gomis). Ello le permite a Chaya Czernowin abarcar un espectro armónico muy amplio, aunque, al mismo tiempo, explore los instrumentos de registro grave en sus tesituras más agudas, creando fascinantes contrastes entre dichas alturas, sus armónicos y las reverberaciones producidas en los saxofones: milimétrica indagación del sonido instrumental que se expande con la escritura microtonal desplegada en UNDERSONGS, lo que compacta aún más la paleta del espectro armónico desde el saxofón bajo hasta el sopranino.
Para este último instrumento revisó Czernowin en 2012 su partitura (originalmente para oboe) The last leaf (2010), una obra bien conocida por SIGMA, pues tiene en Andrés Gomis a uno de sus intérpretes de referencia. Resulta muy interesante contrastar ambas partituras y ver cómo de una compositora más expresionista y aguerrida hemos venido a dar a una Chaya Czernowin más contemplativa en UNDERSONGS, cuarteto que nos propone lo que ella misma ha denominado un vuelo rasante con el que nos adentramos en el desierto, un desierto que los cuatro instrumentistas recorren impulsados por la esperanza; esperanza que se materializa en el deseo de encontrar esas canciones que los reconforten y les permitan reconocer su propio yo por medio de cada una de sus voces, con sus respectivos timbres y prosodias, así como con una respiración que es fundamental en todo ese recorrido por el desierto, ya sea cuando esas canciones finalmente se encuentran, ya en el arduo e intrincado proceso que a ellas nos conduce y que podríamos definir como una verdadera arqueología del canto, pues los saxofones se esfuerzan por aprender las claves de la fonación, del impulso que los llevará a articular las melodías vocales, aunque éstas, en sus escasos asomos, se produzca como un murmullo, apenas susurradas e ininteligibles semánticamente, convocando ecos de una partitura escuchada el pasado 23 de abril en el concierto inaugural de RESIS 2026, The Rothko Chapel (1971), página de un compositor que Chaya Czernowin reconoce fundamental en su entroncamiento en la música contemporánea, como Morton Feldman.
En dichos compases, aquéllos en los que el instrumentista hace cantar a su instrumento, podemos pensar en los cuartetos de cuerda de Franz Schubert, con respecto al lied; de Ruperto Chapí, con la zarzuela; o de Salvatore Sciarrino, con la ópera (por citar sólo tres ejemplos más que evidentes en la música de cámara). En el caso de Chaya Czernowin y UNDERSONGS, la filiación no es tan directa con un estilo de canto en concreto, sino que esa arqueología de la canción se conecta, precisamente, con lo que para la compositora israelí es el saxofón: un instrumento atávico y primordial, por lo que su canto recuerda a una salmodia obsesiva que gira cíclicamente entre los miembros del cuarteto, dando lugar (cuando se encuentra) a un estado de trance, a bucles que se afirman, modulan y disuelven, descubriendo los estadios pre-melódicos del canto.
Es, la de UNDERSONGS, una relación con la voz que, curiosamente, resulta inversa con respecto a una partitura escuchada sólo dos días antes en el marco del Festival RESIS, cuando en Santiago de Compostela la Real Filharmonía de Galicia estrenó Negra Sombra (2026), partitura de Francisco Domínguez en la que el recitado en off era tratado de forma electrónica para así conferirle hasta veinte capas tímbricas diferentes a cada palabra, deviniendo la voz una textura prácticamente instrumental; mientras que en UNDERSONGS es el instrumento el que, por la articulación del murmullo en la boquilla, o por la suma de técnicas extendidas de inspiración prosódica, pretende convertirse en canto, en ese wanderer que deambula en busca del yo.
Esta última cuestión, sumada a la presencia que la naturaleza tiene en UNDERSONGS, con la lluvia, el viento o la sequedad de unas arenas altamente simbólicas (dignas de la poesía de Edmond Jabès), nos hará pensar en los lieder de Franz Schubert, con esos caminantes reflexivos inmersos en una naturaleza con la que dialogan y en la que se espejean, que constituye ya no sólo un marco de esa búsqueda del yo, sino el propio yo en sí mismo. No es Schubert el compositor con el que Chaya Czernowin se identifique más directamente (lo serán, en el Romanticismo, Beethoven y Schumann), pero algo de esa idea del canto en la naturaleza persiste aquí, radicalmente actualizada y comprensible desde muy diversas ópticas interpretativas.
Ello es algo que se conecta con la posibilidad que tuvimos de escuchar UNDERSONGS, el pasado 2 de mayo, tanto en su ensayo general como en el propio estreno en concierto: dos interpretaciones por un mismo grupo, SIGMA Project, que confirió perfiles y un espíritu distinto a cada una de sus ejecuciones, habiéndome resultado personalmente preferible la de la tarde, más directa, enérgica y acerada en sus relieves, así como en la creación de unas texturas tímbricas con momentos fascinantes, algo más oscuras. Sin embargo, conversando tras el concierto con Chaya Czernowin, la compositora israelí consideraba que la mayor distancia existencial y la más acusada sublimación (concepto clave en UNDERSONGS) que se habían imprimido en el ensayo general, más rebajado en dinámicas y ataque, le conferían una suspensión y ese vuelo extático que se vincula en ambiente y en espíritu con lo que escuchamos en The Divine Thawing of the Core, lo que redunda, por un lado, en la capacidad de SIGMA Project para encontrar distintos perfiles en una misma obra, con dos lecturas tan válidas como diferentes de UNDERSONGS, y, por otro, en el hecho de que quizás estemos ante una partitura que no haya acabado de encontrar su forma definitiva y de la que puede que conozcamos, de la mano del mismo binomio de compositora e intérpretes, potenciales revisiones en las próximas ocasiones en que se escuche en distintos escenarios de Europa.
Todo ello, junto con la escenografía visual desarrollada en vivo por Hugo Gómez-Chao, redondeó una nueva jornada histórica para RESIS, de ésas que ponen al festival coruñés en el mapa de la mejor música actual, a la que ha aportado una nueva partitura de una de sus mejores compositoras; una Chaya Czernowin que el día del concierto del que hoy les damos cuenta mantuvo una larga y generosa entrevista con Scherzo, a través de la cual nuestros lectores podrán conocer, en las próximas semanas, las siempre interesantes y valientes opiniones de la compositora israelí.
Desde luego, el interés por descubrir su música en persona, a través de todo un estreno mundial, consiguió convocar al público gallego, pues las invitaciones se habían agotado semanas antes, ofreciendo el auditorio de la Domus prácticamente un lleno que es fruto, asimismo, del grato recuerdo que guardamos del paso de SIGMA Project por el Festival RESIS en 2022. No se lo puso fácil, Chaya Czernowin, a ese público, con una obra larga y compleja, que exigía no sólo una atención en profundidad, sino una escucha activa para ir engarzando y dotar de sentido a las muchas teselas que componen la búsqueda del canto por parte de estos cuatro saxofones inmersos en la naturaleza, una naturaleza que oscila entre un silencio cuasi tangible y unos brotes de violencia que convertirán al oyente en pálpito y vibración de la propia materia acústica (pues, sin duda, ésta cambió de la mañana a la tarde con la presencia del público llenando la sala). Así es la música de Chaya Czernowin: un ejercicio de arte en profundidad, de radicalidad, de búsqueda, la que conjuntamente compositora, músicos y público hemos realizado a través de UNDERSONGS.
Paco Yáñez
(Fotos: Xurxo Gómez-Chao – Festival RESIS)


