Riccardo Muti, una oda a la madurez

Riccardo Muti compró en 1970 una edición de la Missa Solemnis, de Beethoven. Tenía 29 años y la estudió durante meses, pero nunca la dirigió en las cinco décadas siguientes, hasta 2021, en el Festival de Salzburgo, y como parte de la celebración de su 80º cumpleaños. “Sentí miedo ante semejante catedral de la música”, me confesó por teléfono durante el primer confinamiento por el coronavirus, en junio de 2020.
La partitura acompañó al legendario director italiano durante el encierro que todos padecimos en los peores días de la pandemia. “Es necesario profundizar y tener la capacidad de comprender cada detalle”, me dijo. Y hablamos de que hay composiciones que requieren una especial madurez: “Necesitan que alargues tu conocimiento de la música y de la vida”.
Otro director de orquesta que convirtió la Missa Solemnis en objeto de estudio durante el confinamiento fue el finlandés Klaus Mäkelä, 55 años más joven que Muti. “Comparé el facsímil del manuscrito con dos ediciones críticas. Es una obra que me fascina, en el Gloria y el Sanctus, aunque también me desconcierta el final del Agnus Dei, que termina casi como un accidente”, explicaba este director, en febrero de 2022, que acaba de dirigirla por vez primera en Oslo.
Estas dudas y temores son habituales. Un excelso beethoveniano, como Wilhelm Furtwängler, consideró la Missa Solemnis tan genial como irrealizable y optó por no volverla a dirigir después de 1930, cuando contaba 44 años. Y, en nuestro tiempo, un maestro bastante vinculado a Beethoven, que se acerca a los setenta, como Simon Rattle, tampoco la ha abordado nunca.
La partitura de la Missa Solemnis acompañó al legendario director italiano durante el encierro que todos padecimos en los peores días de la pandemia

Muti iba a dirigir su primera Missa Solemnis para inaugurar la temporada 2020/21, al frente de la Sinfónica de Chicago. Pero la pandemia lo frustró y ahora será su despedida como titular de la orquesta, a finales de junio de este año. Unitel ha publicado recientemente su debut al frente de esta partitura, tanto en DVD como en Blu-ray. Un concierto que tuvo lugar en torno al Ferragosto de 2021 con la Filarmónica de Viena, el Coro de la Ópera Estatal y un excelente cuarteto solista formado por Rosa Feola, Alisa Kolosova, Dmitry Korchak e Ildar Abdrazakov.
El propio director italiano se adelantó a cualquier impresión crítica sobre su interpretación, durante la referida entrevista de 2020: “Soy consciente de que nunca alcanzaré la cima de esta montaña ya que es demasiado alta, pero puedo intentar acercarme un poco.” No hay duda de que estamos ante una gran interpretación. Y es admirable cómo se resuelve aquí el problemático final de la obra, todavía esquivo para Mäkelä. Un Agnus Dei teñido por la negra tinta de la melancolía, que se convierte, sucesivamente, en himno naturalista, proclama moral y evocación bélica, siempre buscando una y mil formas de invocar la paz. Beethoven se convierte, en manos de Muti, en el compositor más humano y actual.
Las novedades discográficas del gran director italiano durante 2022 no se han olvidado de la ópera. Su último lanzamiento en el sello de la Sinfónica de Chicago, CSO Resound, es un hito interpretativo de Cavalleria Rusticana, de Mascagni, superior incluso a su grabación de 1979 (Warner Classics). Fue realizado en vivo, semanas antes del estallido pandémico, y cuenta con un reparto impresionante encabezado por Anita Rachvelishvili y Piero Pretti. Muti construye aquí un vertiginoso carrusel de emociones humanas. Y todo termina en una explosión apocalíptica provocada por la sección de viento metal, el famoso Chicago Brass.
Pablo L. Rodríguez
(Foto: Marco Borrelli)


