El Nuevo Teatro Nacional de Tokio da comienzo a su temporada 2026-2027

Ubicado en el barrio especial de Shinjuku, una de las zonas más modernas y cosmopolitas de la capital de Japón, el Nuevo Teatro Nacional de Tokio (新国立劇場) está considerado como la principal institución nipona dedicada a las artes escénicas, abarcando su programación la ópera, el ballet, la danza contemporánea y el teatro, así como numerosas actividades que incluyen los programas educativos, las exposiciones o un Centro de Información que custodia y difunde la memoria de los treinta años de existencia que en 2027 cumplirá el Nuevo Teatro Nacional.
Y es que, desde su primera función, que tuvo lugar en octubre de 1997, el Nuevo Teatro Nacional de Tokio lleva ofrecidas en sus tres salas principales más de 750 producciones, poniendo en cartel una media de 300 representaciones cada temporada a las que asisten más de 200.000 personas, contando entre dicho público con una importante presencia de espectadores llegados desde fuera de Japón para disfrutar de un proyecto marcado por la excelencia artística y el compromiso con la cultura.
En agosto de 2025, Scherzo fue uno de los tres medios europeos invitados al estreno mundial de Natasha, ópera de Toshio Hosokawa fruto de un encargo del Nuevo Teatro Nacional de Tokio, momento en el que pudimos conocer de primera mano sus instalaciones, cuya flexibilidad para adaptarse tanto al repertorio histórico como al contemporáneo, poniendo a disposición de músicos y artistas las más modernas tecnologías, nos había causado una gran impresión, así como la comodidad de sus salas y su excelente acústica.
Con dichas bazas, y volviendo a apostar en la temporada 2026-2027 por unas colaboraciones internacionales que han llevado a sus salas a algunos de los directores de escena, directores musicales y cantantes más importantes de las últimas décadas, el Nuevo Teatro Nacional nos ofrece, desde el 2 de octubre y hasta el 8 de agosto, una completa programación que incluye tres nuevas producciones operísticas, encontrándonos entre dichas puestas en escena coproducciones con algunos de los más prestigiosos teatros de ópera del mundo, como el Teatro alla Scala de Milán, la Opéra National de Lyon o el Teatro Real de Madrid.
Una temporada más, Kazushi Ono [a la derecha] será el director artístico de la sección de ópera del Nuevo Teatro Nacional, una dirección desde la que nos propone revisar diez títulos fundamentales de la ópera europea de los siglos XVIII, XIX y XX, siendo el primero de ellos Il Turco in Italia, de Gioachino Rossini, que contará con presencia española por partida doble, pues como Selim escucharemos al bajo gallego Alejandro Baliñas, mientras que la producción será la de Laurent Pelly presentada en el Teatro Real de Madrid en 2023 [arriba, en la foto]. Las cinco funciones de Il Turco in Italia, que se podrán escuchar del 2 al 12 de octubre en el Palacio de la Ópera, contarán con la dirección musical de Alessandro Bonato y un elenco vocal en el que también figuran Claudia Muschio, Paolo Bordogna, Ruzil Gatin, Bruno Taddia o Yuka Tajima, estando en el foso la Filarmónica de Tokio y completándose el efectivo musical con el Coro del Nuevo Teatro Nacional.
Del 23 de noviembre al 5 de diciembre turno será para la ópera británica, con Benjamin Britten y Peter Grimes, que contará con Kazushi Ono como director musical al frente de la Filarmónica de Tokio y con la escenografía de Robert Carsen, pudiéndose ver en el Nuevo Teatro Nacional la producción que tantos elogios recibió hace tres años en el Teatro alla Scala. En Tokio, como Peter Grimes escucharemos a Brandon Jovanovich, tenor estadounidense que cantó dicho papel en Milán en la misma producción de Robert Carsen y que en el Nuevo Teatro Nacional de Tokio compartirá escenario con Sally Matthews, Jordan Shanahan, Nicole Piccolomini, Hitomi Watanabe y Sachie Konno, entre otros.
Un día después de que Peter Grimes se despida del Nuevo Teatro Nacional, al escenario de su Palacio de la Ópera subirá la atemporal puesta en escena que Andreas Homoki concibió para Le Nozze de Figaro, título mozartiano que escucharemos en cuatro representaciones, hasta el 12 de diciembre, todas ellas con dirección musical de Tetsurō Ban. En esta tercera ópera de la temporada, tanto la orquesta como el coro, la dirección musical y el elenco vocal serán íntegramente japoneses, pues en los roles principales nos encontraremos con algunos de los cantantes nipones más exitosos del momento, como Shingo Sudo, Tamayo Yoshida, Yoshiaki Kimura, Kanae Kushima o Hiroka Yamashita. La Filarmónica de Tokio y el Coro del Nuevo Teatro Nacional completan la plantilla.
La firme apuesta que el Nuevo Teatro Nacional lleva años realizando por las jóvenes voces japonesas, a través del NNT Opera Studio, se refuerza con el Recital de Invierno, que el 13 de diciembre contará con puesta en escena de Jun Aguni y con Satomi Nishi al piano para acompañar a un buen número de cantantes entre los que figuran Kotomi Ariyoshi, Nanako Saito y Yukari Okuma, que darán vida a fragmentos de óperas de Rossini, Gounod, Strauss o Chaikovski.
La ópera escenificada volverá al Nuevo Teatro Nacional el 28 de enero de 2027, con las seis funciones que, hasta el 11 de febrero y con puesta en escena de Antonello Madau-Díaz, se escucharán de Tosca, ópera de Giacomo Puccini que contará en el foso con Donato Renzetti al frente de la Orquesta Sinfónica de Tokio. El director italiano dispondrá de un elenco formado por cantantes europeos en los roles principales, como Carmen Giannattasio, Saimir Pirgu o Dalibor Jenis, junto con reconocidas voces niponas como Kenji Saiki, Shohei Ushiroda o Atsushi Okubo, volviendo a ser el coro el del Nuevo Teatro Nacional.
La versatilidad y las prestaciones del Palacio de la Ópera se pondrán a prueba en febrero, pues, mientras Tosca continúe sus funciones, con la misma orquesta el director japonés Ryūsuke Numajiri se pondrá al frente de Salome, ópera de Richard Strauss que se escuchará en el Nuevo Teatro Nacional por séptima ocasión desde su estreno allí en el año 2000, y que esta temporada se subirá a escena cuatro veces, hasta el 13 de febrero, en la producción del alemán August Everding, fijada en esta ocasión por Jörg Zimmermann. En sus papeles principales, Hedvig Haugerud, como Salomé, y Peter Tantsits, como Herodes, junto a Alexandrina Pendatchanska, Kostas Smoriginas, Takayuki Hamamatsu y Yuki Sugiyama.
La ópera italiana regresa del 6 al 16 de marzo con el ya clásico binomio que conforman Cavalleria Rusticana y Pagliacci, títulos de Pietro Mascagni y Ruggiero Leoncavallo que en sus cinco representaciones contarán con la batuta de Kazushi Ono y la dirección escénica de Gilbert Deflo, teniendo como principales voces a Chiara Mogini, Akiko Goke y Luciano Ganci, en Cavalleria Rusticana; y a Roberto Aronica, Eri Nakamura y Massimo Cavaletti, en Pagliacci. La Orquesta Sinfónica de Tokio volverá a estar en el foso.
Junto con Giuseppe Verdi, Richard Strauss será el único compositor del que escucharemos dos títulos en la temporada 2026-2027 del Nuevo Teatro Nacional, ya que, tras Salome, del 2 a 11 de abril llegará Der Rosenkavalier en cuatro funciones, ópera en la que regresará al Palacio de la Ópera la Filarmónica de Tokio, dirigida por el austriaco Patrick Hahn. Der Rosenkavalier se disfrutará en la versión escénica fijada por el británico Jonathan Miller, volviendo a estar conformado su amplio reparto por voces internacionales, como las de Kiandra Howarth y Guido Jentjens, junto con cantantes japoneses como Aya Wakizono, Kei Yonashiro o Noriko Tanetani, además del Coro del NNTT.
La Filarmónica de Tokio continuará en el foso del 21 al 29 de abril, durante cuatro funciones, para dar la bienvenida en la temporada 2026-2027 a la música de Giuseppe Verdi, cuyo primer título será la postrera Falstaff, de nuevo en la producción de Jonathan Miller, director de reconocido magisterio que fue tanto en la música de Verdi como en el teatro de Shakespeare, ambientando su Falstaff en el mundo de la pintura neerlandesa del siglo XVII. El italiano Maurizio Benini tomará la batuta al frente de un reparto en el que, como Falstaff, escucharemos al barítono romano Roberto Frontali, completando el elenco Ricardo José Rivera, Kota Murakami o Shuhei Itoga, además del Coro del Nuevo Teatro Nacional.
La única presencia rusa en la temporada 2026-2027, en lo que a la ópera se refiere, será Piotr Ilich Chaikovski, compositor al que el Ballet Nacional de Japón prestará su habitual atención en la danza. Del 16 al 23 de mayo, cuatro serán las funciones en las que al frente de la Filarmónica de Tokio se vuelva a poner el ucraniano Andriy Yurkevych para conducir Eugene Onegin, título que ya dirigió en 2019 en el Nuevo Teatro Nacional, en esta ocasión, en la producción de Dmitri Bertman. Con Kristina Mkhitaryan y Andrey Zhilikhovsky encabezando el reparto, éste se completa con cantantes como Pavel Valuzhin, Margarita Gritskova, Goderdzi Janelidze o Junko Saito.
La temporada operística del Nuevo Teatro Nacional se cerrará el 18 de julio, con la sexta función de Macbeth, partitura de Giuseppe Verdi que habrá subido al escenario el 30 de junio en una nueva producción de Lorenzo Mariani. Uno de los más importantes directores de ópera italiana de nuestro siglo, Carlo Rizzi, se pondrá al frente de la Filarmónica de Tokio, contando con Ernesto Petti y Karen Gardeazábal como dúo protagonista, acompañados, entre otros, por Hidekazu Tsuyama, Paride Cataldo y Kota Murakami.
Las salas del Nuevo Teatro Nacional de Tokio aún permanecerán abiertas hasta el 8 de agosto, presentando a lo largo de su temporada 2026-2027 una ambiciosa programación de danza, con el Ballet Nacional de Japón como protagonista, incluyendo títulos clásicos del repertorio y adaptaciones como City Lights, El cascanueces, Giselle, Los cuentos de Hoffmann, Romeo y Julieta o Don Quixote, que podremos ver desde en coreografías canónicas como las de Lev Ivanov, Marius Petipa y Alexander Gorsky a en producciones de Alexei Fadeyechev y Miyako Yoshida, directora artística del Ballet Nacional de Japón, cuya sede se encuentra en el Nuevo Teatro Nacional. Como en los títulos operísticos, la Orquesta Sinfónica de Tokio y la Filarmónica de Tokio bajarán al foso para poner música a las funciones de ballet y danza contemporánea, bajo la dirección de maestros especializados como Alexei Baklan, Misato Tomita, Martin Yates o Paul Murphy.
Completará tan ambiciosa programación la sección de teatro, en la que, con dirección artística de Satoshi Kamimura, destacan las puestas en escena de El maestro y Margarita, en adaptación de Edward Kemp a partir de la novela de Mijaíl Bulgákov, cuya dirección correrá a cargo, en el mes de noviembre, del propio Satoshi Kamimura; y Nachtland, de Marius von Mayenburg, que en marzo podremos ver en su estreno en Japón con dirección de Akinori Yaginuma.
Así pues, tanto en el teatro como en el ballet, la danza contemporánea y la ópera, no faltarán buenas razones para acercarse desde el 2 de octubre y hasta el 8 de agosto al Nuevo Teatro Nacional de Tokio y ser partícipes de la efervescente vida cultural de la capital de Japón.
Paco Yáñez
(Fotos: Rikimaru Hotta, Masahiko Terashi / Nuevo Teatro Nacional de Tokio – Javier del Real / Teatro Real de Madrid )


