VIGO / Vertixe Sonora acerca a España y China por medio de la música actual

Vigo. Museo do Mar de Galicia. 15-IV-2025. Niu Yiran, recitadora. Vid Veljak, violonchelo. Hong Kong New Music Ensemble. Vertixe Sonora. Director: Angus Lee. Obras de Lee, Mutić, Méndez y Millares.
Un año más, la música contemporánea florece en la primavera gallega con hasta cuatro ciclos y festivales especializados discurriendo paralelamente en diversas localidades de nuestra comunidad: el Festival RESIS de La Coruña, las Xornadas de Música Contemporánea de Santiago de Compostela, Latexos y Do Audible.
Con el comienzo de Do Audible, que tuvo lugar el pasado 15 de abril en el Museo do Mar de Galicia de Vigo, nos quedamos hoy, un ciclo de conciertos promovido por la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude que este año se centra en dos producciones de Vertixe Sonora en las que se podrán escuchar desde encargos realizados por Vertixe a obras que se han convertido en clásicos de la contemporaneidad, como in vain (2000), partitura de Georg Friedrich Haas que tendremos la ocasión de escuchar en lugares tan poco habituales para la música actual como un monasterio o una cárcel.
Pero, antes de que Vertixe Sonora enclaustre la música de Georg Friedrich Haas, Do Audible nos propuso exactamente lo contrario: derribar los muros y las fronteras para promover un diálogo internacional que hoy nos parece más necesario que nunca; tendiéndolo, en el comienzo de Do Audible, entre dos países que precisamente estos días se sitúan en el foco mediático de la actualidad al respecto: España y China.

Dicho diálogo se amplió a un tercer país, si tenemos en cuenta que el concierto escuchado en Vigo presentaba el mismo programa y a los mismos músicos que, tres días antes, habían participado en la Music Biennale de Zagreb, rubricando la amplia presencia internacional que Vertixe aquilata en sus catorce años de existencia, en los que han tocado ya en cuatro continentes y un buen número de ciudades del mundo; entre ellas, Hong Kong, donde trabajan miembros de Vertixe Sonora, como el violinista vigués Roberto Alonso, y compositores con los que Vertixe ha establecido una relación muy sólida, como el colombiano Camilo Méndez, de la cual son un perfecto ejemplo sus lanzamientos discográficos en sellos tan prestigiosos como NEOS y Kairos.
Avanzando un paso más en la consolidación de unos vínculos artísticos transnacionales que, como señaló en Vigo Grace Li —representante en Bruselas de la Hong Kong Economic and Trade Office—, nos permiten «celebrar el poder de la colaboración cultural», Vertixe invitó a participar en Do Audible (como ya lo había hecho en Zagreb) al Hong Kong New Music Ensemble, con el que han compartido escena alcanzando una plantilla de nueve músicos a los que se sumó la violinista y recitadora Niu Yiran, en cuya voz, acompañada por el guzheng (cítara china cuyos orígenes se remontan al siglo V antes de Cristo), escuchamos, a modo de interludios, poemas de la escritora china del siglo XI Li Qingzhao, convocando ecos de un tiempo de gran florecimiento económico y cultural en China, el periodo de la Dinastía Song.

En este marco, fue precisamente la partitura de un compositor hongkonés, Angus Lee, la que abrió un concierto por él mismo dirigido, hic / nunc (2025), obra para electrónica y un ensemble amplificado de violín, saxofón, guitarra eléctrica, violonchelo, piano, percusión, guzheng, viola y clarinete(s) cuyo estreno mundial habían ofrecido el Hong Kong New Music Ensemble y Vertixe Sonora el pasado 12 de abril en Croacia.
Durante sus quince minutos de duración, hic / nunc se tiende como un gran arco de masas acústicas saturadas que, en un deje netamente oriental, nace progresivamente desde el silencio y a éste regresa, tras alcanzar un abigarrado clímax que se despliega antes de llegar al ecuador de la partitura, marcando dos perfiles estilísticos diferentes en las fases de progresivo crescendo y largo diminuendo en las que hic / nunc se divide. La primera de ellas nace desde el piano y la percusión, incorporándose el resto del ensemble con una saturación de fricciones, armónicos y glissandi en capas polirrítmicas que se con-funden con la electrónica cual si escuchásemos, filtrado acústicamente, el rumor de la megalópolis hongkonesa: ese caos que, como decía José Saramago en El hombre duplicado (2002), es «un orden por descifrar», lógica que aún no entendemos pero a cuyo discernimiento ayuda el realce de los instrumentos producido por la amplificación, si bien con el paralelo extrañamiento que ello produce en un ensemble, haciendo que dicha cohabitación de voces sea más inteligible en el clímax tan saturado y polimorfo al que Lee lleva al conjunto, dejando el momento más virulento e impactante de hic / nunc.
Tras éste, la partitura se va poco a poco acallando en busca del silencio, evocando un estilo post-new age que extraño se nos hace en la música de Angus Lee, así como los ecos, dignos de un Vangelis, en la electrónica. Abunda, este gran diminuendo, en el juego de masas saturadas y voces emergentes que despliegan melodías fugaces: paisajes de un lirismo que contrasta fuertemente con la primera parte de una obra interpretada desde la apabullante perfección técnica de estos nueve músicos y el total control rítmico por parte de Angus Lee en la dirección, rubricando el primer diálogo entre continentes.

Tras disfrutar del evocador recitado de Niu Yiran y del guzheng de Chiu Tan Ching, escuchamos otro estreno en España, el de spektrum . spektra (2025), partitura para quinteto amplificado y electrónica de la compositora serbocroata Sonja Mutić. Con una plantilla más reducida de saxofón, guitarra eléctrica, clarinete, violonchelo y percusión, en sus diez minutos de duración spektrum . spektra nos sumerge en una nueva masa densamente saturada, con una dinámica de golpeo y tutti en expansión armónica que me ha recordado, reconcentrada, al Partiels (1975) de Gérard Grisey.
Es, por otra parte, la de spektrum . spektra una estética saturada con distorsiones e improntas de la música rock que también convoca el recuerdo de otra compositora balcánica bien conocida por Vertixe, Milica Đorđević, en obras como FAIL (2010). La enorme abrasividad que aquí escuchamos se produce sin descanso para los músicos, acumulando sobrepresión en las cuerdas de impronta lachenmanniana, multifónicos en los vientos, acoples en la guitarra y tanto fricciones como redobles en la percusión, todo lo cual se espejea en/con una electrónica que se une al ensemble como un músico más, marcando una direccionalidad armónica (dentro de la profusión de ruidismo) y un pulso rítmico. En algunos compases, los músicos van cobrando individualmente un mayor protagonismo, como el tan virtuosístico y xenakiano pasaje de membranas a cargo de Karen Yu, lo que crea una dinámica entre primeras voces y masa acústico-electrónica que porta ciertas similitudes estructurales con hic / nunc, aunque se trate de obras muy diferentes en técnica y estilo, como demuestra ese grito final, progresivamente ahogado en la electrónica, con el que concluye spektrum . spektra sin el más mínimo rastro de lirismo, en otra interpretación apabullante por parte del Hong Kong New Music Ensemble y Vertixe Sonora, a cuyos efectivos se sumó en Vigo el violonchelista croata Vid Veljak, redondeando un quinteto de altísimo nivel.
Ahora bien, en el conjunto del concierto fue Disappeared Quipu[s]: Broken & Forgotten (2025), partitura para ensemble de Camilo Méndez, la obra que me pareció no sólo más lograda e imaginativa, tímbricamente, sino la que nos ofreció un trabajo más sólido y diversificado en cuanto a desarrollo y estructura, frente al carácter un tanto monolítico de las dos primeras piezas. Disappeared Quipu[s] comparte plantilla instrumental con hic / nunc, por lo que estamos de nuevo ante un noneto, si bien texturalmente muy ampliado por los recursos ad hoc utilizados por Méndez, desde spring drums a garrafas de agua en las que un tubo conectado con el tudel y la boquilla de un saxofón produce un burbujeo que, lejos de un caprichoso ruido-por-el-ruido, ofrece todo un recurso musical que entra en diálogo con los materiales armónicos del ensemble, creando secuencias y formas en las que ruido y alturas se complementan, conformando un paisaje acústico fascinante repleto de detalles, matices y la musicalidad que a Camilo Méndez ya conocemos.

Tampoco presenta Disappeared Quipu[s] la tensa agresividad de las dos primeras obras, dejándonos un sereno entramado en el que resulta más fácil discernir cada voz instrumental y sus continuos diálogos, ya armónicos, ya extendidos; en muchos casos, formando triangulaciones o espejeos cuyo seguimiento resulta de lo más interesante, por cómo Camilo Méndez va transformando los matices del color, su naturaleza, dinámicas y texturas. Los pasajes de armónicos o los lachenmannianos glissandi en las cuerdas percutidos con el tornillo del arco, los numerosos ecos entre piano y percusión en cuanto a arpegios y roces, los burbujeos de agua espejeados en los claqueteos de la percusión, o los glissandi de cuerdas al aire en guzheng y violonchelo, son algunos de los muchos ejemplos de compactación del sonido del ensemble y de la estructura de variaciones que Méndez va diseminando en el noneto, como los contrapuntos entre el efecto güiro con cilindros y los burbujeos de agua, antes de que (como las dos primeras partituras), Disappeared Quipu[s]: Broken & Forgotten se vaya diluyendo progresivamente en el silencio en un último destello metálico, dejándonos unas estupendas impresiones en cuanto a calidad compositiva e interpretación.
La cuarta y última obra de la tarde nos condujo a una propuesta artística radicalmente distinta, pues con done for the day (2025) la almeriense Pilar Miralles se adentra en el mundo de la performance, aunque ésta se desarrolle sobre una atmosférica base de electrónica que sirve a los músicos como una canción de cuna que los irá arrullando a medida que van recogiendo sus instrumentos y se acuestan en las mantas que se habían desplegado frente al público. A éstas se van dirigiendo, uno a uno, los músicos del Hong Kong New Music Ensemble y de Vertixe Sonora, realizada, como nos sugiere el título de la obra, su labor del día, en lo que casi parece una relectura, moderna y durmiente, de la Sinfonía de los adioses (1772) de Joseph Haydn. Por tanto, cual si de una Abschiedskammersinfonie 2.0 se tratase, qué mejor partitura, dentro de las cuatro estrenadas en España el pasado día 15, podría cerrar un programa de un altísimo nivel técnico que, como todos los que nos propone Vertixe Sonora, hacen dialogar a nuestra música actual con las últimas tendencias internacionales en tiempo real.
Aprovechando este concierto, pudimos volver a visitar el Museo do Mar de Galicia, en una de cuyas salas se exponen ejemplos de porcelana de la Dinastía Ming, lo que nos recuerda que las relaciones económicas y culturales entre Europa y China son muy anteriores a que los europeos pusiesen sus pies en Norteamérica, pese a que algunos de los descendientes del desembarco del Mayflower crean hoy que pueden imponer sus caprichos imperialistas al resto del mundo. Afortunadamente, éste es lo suficientemente amplio y rico como para que podamos mirar hacia muchas latitudes encontrando acervos culturales y propuestas artísticas con las que construir una humanidad mejor. La gran afluencia de público reunida en el Museo do Mar de Galicia, que desbordó el aforo inicialmente previsto, así pareció entenderlo.
Paco Yáñez
(Fotos: Manuel González)


