VALENCIA / La zarzuela regresa al Palau de les Arts con ‘La verbena de la Paloma’

Valencia. Palau de les Arts. 6-XI-2026. Antoni Comas, Emilio Sánchez, Borja Quiza, Milagros Martín, Carmen Romeu, Ana San Martín, Gurutze Beitia, Sara Salado, Gerardo López. Cor de la Generalitat Valenciana. Orquesta de la Comunitat Valenciana. Dirección musical: José Miguel Pérez-Sierra. Dirección escénica: Nuria Castejón. Bretón, La verbena de la Paloma.
La zarzuela volvía al Palau de les Arts tras tres años de ausencia. La actual dirección artística del teatro tiene por norma programar cada temporada un título lírico español. A menudo suele ser una zarzuela, pero el año pasado ese espacio lo ocupó el estreno de Enemigo del pueblo de Francisco Coll. En realidad, esta producción dirigida por Nuria Castejón de La verbena de la Paloma debía haberse visto en 2024, poco después de su estreno en el Teatro de la Zazuela, pero la catástrofe provocada por la Dana obligó a cancelar las representaciones.
Esta propuesta nos sitúa en la última función del mítico Teatro Apolo de Madrid el 30 de junio de 1929. Para ello, Álvaro Tato firma un prólogo titulado Adiós Apolo en el que, en clave cómica, se muestran las tensiones de la época, tanto políticas como sociales. Pero, sobre todo, Tato consigue crear una atmósfera de nostalgia que hace que una producción escénica de corte clásico sea vista con absoluta benevolencia. Para ilustrar esa atmósfera en el prólogo se recurre a números de Jacinto Guerrero, José Serrano, Federico Chueca, Joaquín Valverde y Tomás López Torregrosa. Sin mediar ningún descanso, comienza la función, para la que Nuria Castejón idea un espectáculo clásico, perfecto técnicamente y que recrea el imaginario colectivo de una obra que llena de recuerdos a buena parte de la audiencia. Al fin y al cabo, La verbena de la Paloma es una de esas obras cuya popularidad ha contagiado a generaciones de españoles.
A nivel musical, destacó el regreso de José Miguel Pérez-Sierra. El maestro ya debutó en el foso de la sala principal al principio de su carrera y la del propio teatro: fue en 2009 con El rey que rabió. Ya entonces hizo gala de su enorme clase técnica y del amor y dominio del lenguaje de la zarzuela. Durante estos años, tanto el director como la orquesta han madurado y el reencuentro no podía ser más feliz. Esta ha sido una de las veces que mejor se ha interpretado este repertorio a nivel musical en el teatro valenciano; probablemente, solo comparable con el nivel que logró Gómez-Martínez con El barberillo de Lavapiés. Pérez-Sierra logró matizar dinámicas y mantener el adecuado equilibrio entre voces y orquesta firmando una versión de referencia. En ese sentido, la Orquesta de la Comunitat Valenciana se tomó tan en serio este repertorio como cualquier otro (algo que no siempre ocurre), sacando a relucir todas sus virtudes técnicas. Lo mismo puede decirse del Cor de la Generalitat.
En lo vocal, destacó Borja Quiza, cantante de referencia en este repertorio en los últimos años. El barítono sacó a relucir sus dotes vocales con una emisión generosa que, sin embargo, descuida en ocasiones tanto la dicción como la atención por el color y el legato. La valenciana Carmen Romeu regresaba a un teatro en el que ha cosechado importantes triunfos. La soprano ofreció una Susana carismática en escena y de aristocrático canto. Antoni Comas hace toda una creación, tanto escénica como vocal, de Don Hilarión. Milagros Martín fue una Señá Rita de carácter y autoridad vocal. Ana San Martín fue una lírica Caste y Emilio Sánchez un entrañable Don Sebastián. Hay que destacar también la magnífica actuación de la cantaora Sara Salado.
César Rus
(foto: Miguel Lorenzo/Mikel Ponce – Les Arts)


