VALENCIA / Javier Perianes y la OCV: comunión de sensibilidades

Valencia. Palau de les Arts. 14-V-26. Orquesta de la Comunitat Valenciana. Javier Perianes, piano y director. Obras de Beethoven.
El 21 de junio de 2025, dentro del ciclo Solo Música que organiza el CNDM, Javier Perianes afrontó el titánico reto de interpretar en una misma jornada los cinco conciertos de Beethoven, asumiendo la labor de solista y director al frente de la Orquesta de la Comunitat Valenciana (OCV). Estos días, el pianista andaluz repite programa, pero administrado de forma hasta cierto punto más relajada: el jueves y el viernes los interpreta en el Palau de les Arts y el sábado y el domingo en el Auditori de Castellón. Además, en esta ocasión grabará los conciertos que serán publicados bajo el sello Harmonia Mundi, de manera que Perianes se garantiza una fuente de calidad que sirva de legado de su magisterio interpretando esta música.
En el concierto del jueves se interpretaron los conciertos números 2, 3 y 4. En comparación con las versiones madrileñas, se pudo ver, en líneas generales, a un músico más confiado si cabe, con una mayor complicidad con la orquesta y, como resultado, ofreciendo unas versiones aún más maduras. A nivel pianístico, todas sus interpretaciones estuvieron caracterizadas por ese sonido perlado, claro y nítido que, en ocasiones, recuerda incluso al fortepiano, aunque sea de forma inconsciente. Perianes, en ese sentido, usa los pedales con la función casi exclusiva de limpiar el sonido. Comenzó con una providencial interpretación del Concierto n.2 en Si bemol mayor que, como es bien sabido, es el primero que compuso Beethoven, pese a que figure como el número 2. Es una obra de marcada influencia de clasicista donde apenas se puede adivinar el genio beethoveniano y, sin embargo, Perianes logró llenar de sentido, color y emoción estas páginas; especialmente logrado resultó el segundo tiempo con esas delicadas y sutiles fusas.

En el Concierto n.3 en Do menor, Perianes se movió de manera magistral en todo ese devenir de luces y sombras que el concierto contiene. Sirva como ejemplo ese maravilloso rondó en el que Beethoven parece resistirse a abandonar de forma definitiva el modo menor hasta la coda final y en el que el pianista supo jugar con esa ambigüedad entre lo alegre y lo sombrío. En la segunda parte, llegó el turno del Concierto n.4 en Sol mayor del que Perianes es un consolidado intérprete; de hecho, ya lo tocó en el Palau de les Arts el 19 de diciembre de 2020 junto a Gustavo Gimeno y la OCV. Para muchos, este cuarto concierto es el más original y complejo. Perianes ofreció una versión cristalina, ligera y elegante, pero, a la vez, emotiva.
En cuanto a la visión orquestal que parece tener Perianes de estos conciertos, el pianista pareció buscar una marcada expresividad en las introducciones orquestales (en los números 2 y 3), mientras que en los diálogos entre piano y orquesta se mostró preocupado por el equilibrio dinámico y el colorido tímbrico. La Orquesta de la Comunitat Valenciana está acostumbrada a actuar bajo las órdenes de los mejores directores del mundo. Sus músicos son, por ello, muy exigentes con quien les dirige. En este concierto, se hizo evidente la admiración que sienten por el pianista, atendiendo a todas las demandas que desde el piano les solicitaba y aportando todo su talento y calidad. El resultado fue una comunión de sensibilidades absoluta. De las intervenciones solistas habría que destacar a Raúl Miras en el breve dúo entre el piano y el violonchelo en el tercer tiempo del cuarto concierto, una de esas genialidades beethovenianas.
César Rus
Foto: Miguel Lorenzo


