VALENCIA / Berlanga, al piano y por lo ‘bajini’

VALENCIA / Berlanga, al piano y por lo ‘bajini’

Valencia. Centre Cultural L’Almodí. 8-I-2022. Pablo Berlanga, piano. Músicas de las películas Alma dolorida, Esa pareja feliz, Bienvenido Mr. Marshall, Calabuch, Plácido, Las cuatro verdades, El verdugo, La boutique, La vaquilla, Blasco Ibáñez y París Tombuctú.

Aunque la música falta en las dos primeras entregas de la hilarante Trilogía Nacional, su poder expresivo en absoluto ha estado ausente ni sido ajeno al éxito del genio centenario de Luis García Berlanga. Desde las Coplillas de las divisas que canta Lolita Sevilla en Bienvenido Mr. Marshall (1952) a los pentagramas que componen Bernardo Fuster y Luis Mendo para la cabecera de la serie televisiva Blasco Ibáñez (1996) y para la banda sonora de París Tombuctú. Músicas oportunas y siempre trufadas de calidad, cercanía escénica y sabores populares, como la que compone su tío materno Pepe Martí Alegre (“Maestro Tokó”), “que no sabía música, pero que por las noches tocaba en los cabarets y por las mañanas en los órganos de las iglesias”, como recordó el sobrino-nieto del cineasta, el pianista Pablo García-Berlanga, durante el recital monográfico que protagonizó en Valencia, en el Centre Cultural L’Almodí, con músicas de películas de su tío, incluidas las de compositores tan hechos y derechos como Jesús García Leoz, Miguel Asins Arbó o Astor Piazzolla.

Además de sobrino nieto del cineasta, Pablo García-Berlanga es pianista de sólida formación y carrera, que cuenta en su haber con recitales en destacadas salas de Europa, Asía y América. De ahí, de esta doble condición, familiar y profesional, nada más natural que se haya adentrado en la complicada y paciente empresa de recuperar desde el teclado los pentagramas cinematográficos del “Tío Luis”. Para recuperar algunos temas, incluso ha tenido que recurrir a su propio oído, “sacarlos de oído” al estar perdidas o ilocalizadas las partituras originales. Otros, los ha preparado él mismo, de su propia cosecha, y ha escrito los imprescindibles arreglos y adaptaciones para piano, seleccionándolos y, cuando ha sido oportuno, agruparlos en pequeñas suites, como la que tocó de la música genial que Jesús García Leoz compuso para la banda sonora de la eterna Bienvenido Mr. Marshall.

Armado en su sólido bagaje pianístico —“cuando era niño mi tío me dijo que iba a ser un magnífico pintor, y ahora, querido tío Luis, dibujo en el piano las bandas sonoras de tus películas”, escribe el sobrino pianista en el programa de mano—, e impulsado por la admiración y afecto familiar, Pablo García-Berlanga recrea las músicas de su tío con fuste y expresiones plurales. Los foxtrots de Plácido y de El verdugo (ambos compuestos por Asins Arbó); el célebre pasodoble de La vaquilla, o el Tanguillo del organillo de Las cuatro verdades, salidos también de la pluma fecunda de quien fue compositor de cabecera de Berlanga, sonaron tan estupendamente como la lenta pero hermosa Danza valenciana de la serie sobre Blasco Ibáñez, o la música de Piazzolla recurrida en la cabecera y escena final de La boutique (1967).

García-Berlanga, el sobrino, recreó con chispa, criterio y cierto salero las músicas que tanto contribuyeron al cine del desbordante “Tío Luis”. El recital fue un éxito, enmarcado en los actos conmemorativos del centenario del nacimiento del cineasta valenciano. La sala L’Almodí se llenó de un público cinéfilo en el que abundaban familiares, parientes y amigos de los Berlanga, tío y sobrino. Como propina, tocó con guasa y regusto las coplillas de Bienvenido Mr. Marshall, “Americanos…!”, canturreadas por lo ‘bajini’ por una parte del aforo que parecía empeñada en ser Lolita Sevilla. ¡Maravilla!

(Foto: Live Music Valencia)