Un réquiem barroco alemán según Vox Luminis

EIN DEUTSCHES BAROCKREQUIEM
Obras de Hammerschmidt, Schein, Scharmann, Selle, Geist, Förtsch, Schwemmer, et al. Vox Luminis. Lionel Meunier, director. RICERCAR (1 CD)
El programa parte de la idea del Réquiem alemán de Brahms como reflexión espiritual sobre la muerte, no litúrgica pero fundamentada en textos bíblicos; con una línea que se podría trazar hasta las Exequias musicales de Schütz, cuyo disco encumbró definitivamente a Vox Luminis. Meunier nos ofrece una recopilación sobre los mismos textos en música sacra del XVII alemán, un territorio donde Vox Luminis siempre resplandece y nos descubre auténticas joyas.
Una de ellas es Die mit Tränen säen, composición fúnebre de Geist para conjunto de 3 violas da gamba y continuo, que Vox Luminis aborda con coro solista y doble coro en el ripieno, y que se estructura como una arcaica cantata con coro de apertura, arias con ritornelos y coro de cierre; en ella podemos ejemplificar todos los rasgos que deslumbran de este conjunto: expresividad y detalle en las partes solistas e instrumentos, maravillosa y exquisita conjunción en los coros con esa bella tímbrica característica, intensidad desde la serenidad en la expresión musical. Otra obra representativa es Selig sind die Toten de Förtsch, de similar estructura, que el grupo plantea con idéntica disposición de coros.
El autor más representado es Hammerschmidt, con obras como el profundo Ich hebe meine Augen, un diálogo entre tenor y coro solista a 5 voces y cuerdas, o el magnífico Der Tod ist verschlungen, con coro solista, ripieno y cuerdas. De él, también encontramos un hermoso motete para coro y bajo continuo de carácter madrigalístico, como también otros de Michael, Briegel o de Schein, con el delicado Wie lieblich sind deine Wohnungen. De Schein interpretan también un bello concierto sacro, junto a otros de Selle, Scharmann o de Schwemmer, otra joya con pasajes instrumentales que entran en bello diálogo con los cantantes. Vox Luminis en estado puro, pura orfebrería vocal, no se puede pedir más.
Manuel de Lara Ruiz


