Un contratenor italiano es acusado de asesinar a la madre de su novia

Un contratenor italiano es acusado de asesinar a la madre de su novia

El mundo musical italiano está conmocionado desde hace dos semanas, tras el arresto del joven contratenor Mirto Milani (27 años), a quien la Policía acusa de haber dado muerte a la madre de su novia, Laura Ziliani, una exinspectora de policía de 55 años. Según las noticias publicadas por la prensa de aquel país, Milani había ayudado a su novia y la hermana de esta a perpetrar el asesinato.

Milaña, licenciado en Psicología en la Universidad de Bérgamo, entró en el Conservatorio di Musica Giuseppe Verdi de Milán, donde se graduó con todos los honores. Los vídeos suyos que aparecen en YouTube muestran a un cantante no exento de talento, aunque este no parezca ser suficiente para emprender una carrera de éxito. Procedente de una familia de músicos, Milani había alcanzado una cierta fama por participar en numerosos conciertos de música sacra en la región de Lombardía.

Las pesquisas de la Policía de Milán han determinado que, en los meses anteriores al crimen, Milani había consultado en su ordenador personal ciertas páginas de Internet bajo parámetros de búsqueda como “crimen perfecto”, “plantas venenosas”, “tortura”, “asesinos en serie”, “té de hierbas” y similares. También han comprobado que, al igual que las dos hermanas matricidas, se había dado de alta en un canal de YouTube en lengua inglesa llamado True Crime.

Laura Ziliani.

Laura Ziliani.

La Policía considera que los tres llevan tiempo planeando el asesinato de Ziliani y que ya el pasado mes de abril intentaron envenenarla con un té de hierbas. Al fracasar en su intento de asesinato, el 7 de mayo volvieron a la carga y le dieron a beber a la víctima una bebida mezclada con bromazepam, un ansiolítico. Cuando esta estaba inconsciente, la asfixiaron y escondieron su cuerpo junto a un río cercano. Pasaron tres meses hasta que se descubrió el cadáver.

La Policía solicitó una orden judicial para intervenir los teléfonos celulares de los tres sospechosos, y comprobaron que el contratenor y las dos hermanas empezaron a inventar historias para justificar la desaparición de Ziliani. En una de las llamadas, Ziliani comentaba con una amiga que pensaban que la madre se había fugado en automóvil, que había transferido el dinero de su cuenta bancaria a otra y que estaba “viviendo la buena vida en alguna parte”. Obviamente, Ziliani ya estaba muerta. Su cuerpo apareció desnudo y escondido tras unos arbustos cerca del río Oglio, en la localidad de Temú (al norte del lago de Garda), donde residía la finada.

Los móviles del crimen parecen claros para la Policía: Ziliana fue asesinada para quedarse con su dinero y con las propiedades que había heredado de su marido, el padre de las matricidas, que falleció en una avalancha de nieve. Ziliani vivía con una tercera hija, autista, quien declaró durante la investigación que las dos hermanas trataban mal a la madre y que estaban enfrentadas con ella porque le habían pedido una considerable cantidad de dinero y esta se había negado a entregársela.