‘Il cappello di paglia di Firenze’ de Nino Rota desde Graz

ROTA:
Il cappello di paglia di Firenze. Piotr Buszewski, Tatiana Miyus, Anna Brull, Ivan Orescanin, Antonia Cosima Stancu. Filarmónica de Graz. Dirección: Daniele Squeo. CAPRICCIO (2 CD)
Labiche es inspiración más bulevar y más burguesa que, por ejemplo, Eduardo de Filippo. Pero Rota se las apaña para acercar ambas sensibilidades. Un cappello di paglia di Firenze es Labiche pasado por Carrousel napolitano. Solo que estamos en Florencia, como concreta Rota (para Labiche y Marc Michel el sombrero era “de Italia”); no en la cantarina, gritona, vitalísima urbe de la Campania. Hay un equilibrio que preserva la comedia, pero esto es farsa, con acumulación de personajes, necesarios para el ir y venir del vodevil, a partir del sombrero de paja que se ha comido el caballo del protagonista.
Il cappello se estrenó en 1955, era su tercera ópera; en cambio, la última sí será de Eduardo di Filippo, Napoli milionaria (terminada en 1977, dos años antes de fallecer). Sabemos que Nino Rota es el inolvidable compositor de la música de filmes de Fellini y de Visconti, entre otros; que sus composiciones contribuyeron a cambiar el icono del mundo sonoro cinematográfico y le sirvieron para el teatro y otros géneros. Rota es aquí más Mozart, a veces más Puccini. No importa, no hay pastiche, hay influencias, citas, acaso homenajes. Está en el XIX.
Puede sorprender un registro tan centroeuropeo para una obra tan mediterránea, pero al fin y al cabo la ópera es un universo que alcanzó lo global hace tiempo; y partió de Italia, precisamente. También sorprenderá que esta ópera muy del XIX, divertida, bufa, la compusiese Rota antes de concluir la Segunda Guerra (¿evasión, afirmación, alivio porque Italia estaba casi del todo liberada?); esperó su estreno. Una dirección ágil y ácida de Daniele Squeo concierta con tino los conjuntos de Graz y una serie de solistas de alto nivel, un reparto entusiasta en este entrevero sin fin. Una joya, una obra ligera, diatónica, ya registrada por el propio Rota en 1975.
Santiago Martín Bermúdez


