SEMBLANZA / Elisabeth Leonskaja: cuando la sensibilidad se escucha

Con esta semblanza de Elisabeth Leonskaja finalizamos la presentación de los diez pianistas que participarán mañana, día 1 de diciembre de 2025, en el Auditorio Nacional, en el concierto extraordinario con el que la Revista SCHERZO celebra su 40º Aniversario. A todos ellos expresamos, una vez más, nuestro agradecimiento.
La georgiana Elisabeth Leonskaja (Tiflis, 1945) es la más veterana de los pianistas que participan en el concierto del 40º aniversario de Scherzo. Y es también, de quienes contribuyen al mismo, la segunda que más veces nos ha visitado: 11 desde su debut en 1999, solo superada por el casi permanente Christian Zacharias, que acumula ya 23 participaciones en conciertos de Scherzo desde su debut en el Festival Mozart en 1994.
Leonskaja, como otros músicos que sufrieron acoso y marginación en la URSS por su origen judío (Bychkov es otro ejemplo paradigmático) abandonó la Unión Soviética en 1978 para instalarse en Viena. Es una pianista de sobrias maneras, profunda capacidad de concentración e incontestable rigor conceptual. Su técnica, como por lo demás suele ocurrir en los pianistas formados en la escuela rusa, es de enorme solidez. Posee el matiz, el canto y la mesura en el pedal, la elegancia de fraseo y transmite con éxito las emociones más intensas sin caer en el sentimentalismo.
Las manos, como hemos señalado en alguna ocasión, se arman con esa difícil combinación de firmeza y relajación. El ataque resultante de las teclas se ve y se escucha como algo natural y hasta de aparente facilidad. El peso otorgado a cada nota queda graduado de manera exquisitamente diferenciada y el sonido adquiere, y jamás pierde, una singular redondez y belleza. Pero ese control del peso de la pulsación, tan absoluto como aparentemente no esforzado, permite a su vez un juego variadísimo de colores y matices, desde la rotunda (pero nunca hiriente) contundencia a la más adelgazada levedad y ligereza.
El contraste se nos presenta así sin concesiones, pero también sin durezas en el sonido, siempre cuidado. La sobriedad escénica, casi timidez, es casi engañosa, porque tras ella se esconde una artista carismática, con fuerte personalidad y una energía a prueba de bomba, que parece conservar milagrosamente intacta a sus ochenta años.
Leonskaja vive la música con una intensidad que solo se nos hace evidente cuando nos llega su interpretación. Nos llega por lo que escuchamos mucho más que por lo que vemos, porque permanece alejada de exageraciones gestuales. Es una pianista que desde la primera nota luce una sensibilidad especial, una expresión de ricos matices, entre los que no falta la energía y pasión más intensa.
Reconoce haber sentido una influencia decisiva de un pianista tan especial como Sviatoslav Richter. En sus palabras “Richter fue una luz muy intensa que ha iluminado mi camino”. Se nota esa influencia especialmente en su acercamiento a la música de Schubert, autor del que escucharemos hoy una de sus páginas emblemáticas, la Fantasía Wanderer. Obra de la que, para muchos, fue precisamente Richter quien firmó, en los años sesenta, una interpretación memorable. Leonskaja tiene en Schubert uno de sus autores preferidos (como lo fue para el ucraniano). Nada extraño hay en ello, porque entiende perfectamente esa combinación de lirismo y melancolía que tan frecuentemente asoma en las obras del austriaco.
Mima la cualidad cantable tan presente en su música, con un fraseo que es a la vez sensible, elegante y nunca amanerado. Su Schubert suena tan humano como sincero, tan emocionante como lógico, tan vulnerable como, a veces, rebelde. Decididamente humilde, sale a menudo de sus labios la palabra ‘respeto’. Por el compositor, en primer término, por sus colegas, por el público.
Esta antidiva del piano se sumerge con frecuencia (y con notable éxito) en el mundo de la música de cámara, porque más allá del piano, es la música lo que la mueve. Quien firma estas líneas la recuerda, desbordante de entusiasmo, escuchando maravillada las interpretaciones bachianas de su colega Piotr Anderszewski, en un recital en Madrid. Era contagioso ese entusiasmo, vivido y transmitido con una exuberancia que parecía inesperada en alguien que sobre el escenario era tan tímido y austero. Pero era un reflejo de cómo vive Leonskaja la música, más allá de quien la haga.
Es materia para la reflexión que los más grandes despliegan generosidad en su entrega ante el público, en su ayuda a artistas más jóvenes. Es bien significativa su afirmación de que el talento es un regalo, pero uno que debe ser aprovechado con un trabajo concienzudo y constante.
Rafael Ortega Basagoiti
[Foto: Marco Borggreve]
Elisabeth Leonskaja debutó en SCHERZO en el IV Ciclo de Grandes Intérpretes, en noviembre de 1999. Ha actuado en 11 ocasiones en los conciertos de SCHERZO.
Elisabeth Leonskaja interpretará la Fantasía Wanderer en Do mayor, op. 15. D 760 de Schubert en el Concierto Extraordinario por el 40º Aniversario de SCHERZO.
Concierto 40º aniversario de la Revista SCHERZO
1 de diciembre de 2025. Auditorio Nacional. Madrid.
Caja
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