SCHERZO, un referente

Cumplir años no es difícil; lo verdaderamente complejo es celebrar cada uno de ellos con alegría y sentido. Por eso, llegar a los cuarenta de vida de la revista SCHERZO no es solo un motivo de orgullo, sino una afirmación de fe en la música y de amor por la cultura.
Dirigir estas líneas a los lectores de SCHERZO en este aniversario me lleva inevitablemente a la emoción de la memoria. Desde que en 1997 fijé mi residencia en Madrid y comencé a formar parte del claustro del Real Conservatorio Superior de Música, mi vida ha estado íntimamente ligada al Ciclo de Grandes Intérpretes de la Fundación Scherzo. Durante todos estos años he acudido, como tantos otros melómanos, al templo sonoro del Auditorio Nacional para escuchar a los referentes del piano: Pollini, Lupu, Freire, Perahia, Argerich… intérpretes que, con su arte, nos han enseñado a escuchar de otra manera, a vivir la música como un acto de recogimiento, casi de trascendencia.
Pero si algo ha convertido a este ciclo en una institución única —el más longevo de España y uno de los más antiguos del mundo dedicados al piano— es su capacidad para educar y emocionar a varias generaciones. A lo largo de sus 31 ediciones, ha tejido una comunidad de abonados, artistas y estudiantes que han crecido bajo su influjo. Muchos jóvenes pianistas han aprendido lo que significa la excelencia sentados entre el público.
El pianista Javier Perianes lo recuerda con emoción: “Durante mi época de estudiante en el Real Conservatorio, el Ciclo de SCHERZO fue siempre un referente obligado para todos los alumnos ya no solo de piano, sino de otros instrumentos. El Auditorio Nacional se convertía en un punto de encuentro y una oportunidad de disfrutar de recitales únicos. Buscábamos entradas de última hora y, con suerte, algún abonado generoso nos regalaba un asiento para escuchar conciertos inolvidables que nos estimulaban a todos a estudiar aún con más empeño y dedicación”.
Ese mismo entusiasmo se percibe en las nuevas generaciones. Lucía Garrido, estudiante y joven abonada, confiesa: “Ir al Ciclo de Grandes Intérpretes es mucho más que escuchar conciertos; es seguir creciendo como pianista.”
Y junto a ellos, los fieles de siempre como Rafael Allende Salazar que lleva asistiendo desde la segunda edición: “He vivido momentos inolvidables con Schiff, Leonskaja o el incomparable Sokolov. Cada concierto de Scherzo es un viaje que renueva el asombro por la música.”
Testimonios como estos nos dan fuerza para seguir adelante, sin ayudas, con precios accesibles y con la convicción de que la música de calidad debe estar al alcance de todos. Lo recordaba Patrick Alfaya, quien fue durante quince años gerente del Ciclo: “Hablamos de la única fundación que, sin subvenciones y con precios populares, ha conseguido traer a Madrid a los mejores intérpretes del mundo.”
Lo que SCHERZO ha construido no es solo una revista ni un ciclo de conciertos: es una comunidad, un espacio de pensamiento musical, un lugar donde intérpretes, críticos, melómanos y estudiantes se reconocen en una misma pasión. Desde las páginas impresas hasta los aplausos del Auditorio hemos trazado una historia apasionante con la música que ya pertenece al patrimonio espiritual de esta ciudad.
En nombre de la FUNDACIÓN SCHERZO Scherzo, celebro estos cuarenta años de vida de la revista, y las treinta y una ediciones de su ciclo.
Porque SCHERZO no solo cumple años, SCHERZO sigue sonando.
Ana Guijarro
Presidenta de la FUNDACIÓN SCHERZO
Concierto 40 aniversario de la Revista SCHERZO
1 de diciembre de 2025. Auditorio Nacional. Madrid.


