SANTANDER / El viaje de Caldara

SANTANDER / El viaje de Caldara

Santander. Palacio de Festivales. 13-VIII-2020. Festival Internacional de Santander. María Espada, soprano. La Real Cámara. Director: Emilio Moreno.

El tiempo que estuvo presente en la corte del emperador Carlos VI, entre 1712 y 1736, Antonio Caldara se hizo con el favor de todo el mundo en Viena, compuso enormes cantidades de música y alcanzó una popularidad que se prolongaría a lo largo de todo el siglo. Después fue quedando en el olvido a la espera de su redescubrimiento, que no por tardío está dejando de ser muy merecido. El Festival de Santander le ha dedicado dos programas preciosos, uno centrado en la presencia del violonchelo en su música (protagonizado por Josetxu Obregón y La Ritirata) y este que dirigía su mirada a su relación con España, que le venía de la época del archiduque Carlos como fugaz Carlos III de España. Preludiadas y entrelazadas por breves piezas instrumentales, constaba de arias de óperas estrenadas en Barcelona (Il più Bel Nome e Il Nome più Glorioso), de óperas cervantinas compuestas en Viena (Don Chisciotte in corte della Duchessa y Sanzio Panza, governatore dell´Isola Barataria) y de Il Nascimiento de l´Aurora de Albinoni, también estrenada en la ciudad condal.

Todas estas arias dieron una pequeña una idea del mundo de Caldara e invitaban a avanzar en otras direcciones para profundizar en su música, que compartió época con las de Bach, Haendel y Vivaldi. El propio Emilio Moreno tiene una grabación de Il più Bel Nome que cualquier persona mínimamente interesada en este repertorio debería escuchar; el rigor que se adivina en ella, que es norma de los grandes maestros, se advirtió en este concierto de Santander. Y su manera de tocar y dirigir transmitió no solo conocimiento sino una gran confianza en los músicos, todos ellos de primera. Frente a los grupos de música antigua más extrovertidos y explosivos, La Real Cámara recordó que existe también el mérito de la contención, y que en Caldara prima el trazo sencillo y limpio, melodías suaves que calan en lo profundo. Finalmente, con la tersura de siempre, como si para ella no pasara el tiempo, María Espada cantó sin alardes unas arias que dan testimonio de su mejor arte y de las que destacó más lo que llevan dentro que fuera. Una larga vida la espera a Caldara.

(Foto: Pedro Puente Hoyos – Festival Internacional de Santander)