ROQUETAS DE MAR / Sones medievales

ROQUETAS DE MAR / Sones medievales

Roquetas de Mar. Castillo de Santa Ana. 9-VII-2019. DeMusica Ensemble. Cantos de beguinas, monjas y trobairitz 11-VII-2019. Emilio Villalba & Sara Marina. Repertorio de musical medieval.

La segunda y cuarta jornadas del IX Festival de Música Antigua MareMusicum Roquetas de Mar ha estado ocupada íntegramente por cantos y sones medievales con la actuación del grupo femenino DeMusica Ensemble, liderado por María Ángeles Zapata, y el dúo formado por los instrumentistas Emilio Villalba y Sara Marina que se acompañaba por una gran diversidad de máquinas sonoras, de ahí el título de su concierto; Machina antiqua: el sonido olvidado. Música, arte e instrumentos medievales.

La actuación de DeMusica Ensemble, que cumple su décimo aniversario, se inició con la antífona homofónica Quia Ergo de la famosa abadesa benedictina Hildegard von Bingen con la que las voces adquirieron la tonicidad deseada para afrontar un programa en el que se iba a reivindicar la creatividad artística y musical de unas mujeres de la edad media que fueron, en siglos, adelantadas a su tiempo. Le siguieron dos obras de otra abadesa alemana, Herrada de Landsberg, destacando, desde su ajustado  temperamento pitagórico, los atisbos politonales de la segunda, Sol oritur, escrita y pensada para tres definidas líneas de canto. La capacidad instrumental del grupo vino a mostrarse en O amor speciosa meridies de la monja benedictina Gertrudis de Helfta a cuyo canto con tres y cuatro intérpretes acompañaron María Ángeles Zapata, Abigail R. Horro y Nuria Díez con el salterio, arpa y flauta respectivamente.

Perteneciente a la ascesis mística recogida en el tratado Siete modos de amar a Dios de la piadosa monja belga del siglo XIII, la primigenia lingüista flamenca Beatriz de Nazareth, interpretaron la contenida en su primera regla dedicada al amor purificante y que lleva por título Camino limpio, amor purificador, obra con la que el grupo se mostro en plenitud expresiva. Para terminar el apartado dedicado a las religiosas, María Ángeles Zapata escogió una revelación del amor divino titulada All shall be well de la mística inglesa Juliana de Norwich, con la que alcanzaron un precioso juego fonético por la doble ele con la que empiezan y terminan las estrofas. Concluía así el apartado que recogía un selecto grupo de mujeres de vida monástica que fueron creadoras de unas músicas verdaderamente hermosas por su común intención religiosa y delicado tratamiento.

La siguiente muestra iba a estar dedicada a dos trovadoras; Tibor de Saremon y la condesa francesa Beatriz de Día. De la primera se pudo admirar el canto de Eva Sánchez interpretando Bels dous Amics. De la segunda, A chantar, en la que se describe el resentimiento sobrevenido por un amor perdido, se pudo admirar esa acentuación expresiva que la trova empezó a manifestar para plasmar algunos de los apasionados sentimientos recogidos en los textos que recitaban y cantaban.

Tres fueron las autoras que ocuparon el tercer apartado de este, podríamos considerar, concierto-conferencia que estuvo dedicado a las beguinas: cuatro piezas de la poetisa flamenca del siglo XIV Hadewijch de Amberes, destacando, por la sucesiva agregación vocal e instrumental, la titulada Ay, al es un die winter cout con un protagonismo especial del arpa y el salterio. De la francesa Margarita Porete fue muy interesante la interpretación de la pieza Tales animae, perteneciente a su famoso libro Espejo de las almas simples, por el ritmo, efectos de eco y contrapunteados rellenos de su discurso. Para terminar, se pudo admirar de nuevo a Abigail R. Horro con la obra Die sele Got an fun Dingen de la beguina metida a monja Matilde de Magdeburgo, cerrándose así una actuación que tuvo su colofón con un himno de la bizantina Kassia de Constantinopla, abadesa cristiano-ortodoxa del siglo IX, que interpretaron como bis, con el que dejaron una grata sensación por su melismática expresividad oriental. Este programa dejaba una idea suficiente de la creatividad de estas compositoras medievales un tanto olvidadas, que fueron  pioneras, en alguna medida y de manera solitaria, de un primer movimiento reivindicativo de género.

Dos días después, se presentaron en el escenario del roquetero Castillo de Santa Ana el polifacético instrumental Emilio Villalba acompañado por su alter ego, Sara Marina, clavicembalista, organista, percusionista y narradora, haciendo un programa titulado Machina Antiqua: el sonido olvidado, en el que se mostraron alrededor de una docena de instrumentos medievales de curiosísima sonoridad debido, en gran medida, a los ingeniosos mecanismos de los que están dotados.

Del repertorio ofrecido, entendido como un viaje sonoro, llamaron mucho la atención las tres obras recogidas en el Libro de la Ciencia de la Música del ilustrado príncipe moldavo Dimitrie Cantemir, para producir igual sensación las tres danzas anónimas recogidas del El Cancionero del Rey del siglo XIII, destacando el Saltarello por su graciosa rítmica. Emilio lució su capacidad de “zanfonista” en dos bailes macabros originarios de la región balcánica, dejando igual impresión en la Danza del rey Alonso que Cervantes recoge en su Quijote de la Mancha como una composición de ancestral origen árabe. También de la cultura islámica, en este caso pasada por el tamiz de la tradición otomana, y concretamente perteneciente al músico tamburí Cemil Bey, nacido en Estambul a finales del siglo XIX, interpretaron una de sus más conocidas piezas, Hicazkar Pesrev, en la que Sara Marina acompañó con un sentido percusivo de cadencioso estilo rítmico que rompía el canto recordando ciertas cadencias sufíes.

Finalmente se cerró el recital con dos cánticas anónimas de origen sefardí antes de despedirse con un bis perteneciente también al tratado de Cantemir, cerrándose así la actuación con una vuelta a su inicio. Músicas e instrumentos compartieron protagonismo gracias al conocimiento, musicalidad, comunicación y capacidad de difusión desarrollados por estos dos intérpretes enamorados de su misión de descubridores, constructores y divulgadores de la cultura y orígenes de la instrumentación musical que se dio durante la época medieval en Europa.