‘Rompiendo las olas’: Missy Mazzoli entra en la primera fila de la ópera estadounidense con su adaptación del film de Lars von Trier

MISSY MAZZOLI
Breaking the Waves (ópera). Lauren Snouffer. Ryan McKinny. Houston Grand Opera. Director: Patrick Summers. HGO (2 CD)
Ninguna ópera de los últimos tiempos ha recibido una acogida inicial tan entusiasta como The Galloping Cure, de Missy Mazzoli, estrenada este mes en el Festival de Edimburgo. Solo hubo tres representaciones, pero el estreno quedó grabado a fuego en la conciencia cultural de una manera que no sucede más que una vez por década. Era dramática, contemporánea y, por encima de todo, operística.
Si se la perdieron, quizá tengan que esperar algún tiempo (no es previsible que Londres la reponga a corto plazo). Pero entretanto, la Houston Grand Opera ha publicado una grabación de su producción de la primera ópera de Mazzoli, Breaking the Waves (Rompiendo las olas). Basada en la película de Lars von Trier, cuenta la historia de una devota mujer escocesa cuyo marido, paralizado tras un accidente, la insta a tener amantes y a contarle después sus encuentros.
Musicalmente, se mueve en un lenguaje a medio camino entre Thomas Adès y Mark-Anthony Turnage, con una reverencia ecuménica hacia Nico Muhly. Ningún compositor o compositora de ópera estadounidense sabe poner música al idioma inglés con mayor solvencia que Mazzoli, quien lo hace además dentro de un marco tonal que estimula el desarrollo dramático.
La ópera dura dos horas y nunca decae. Incluso reducida a una versión en audio sin imágenes, se apodera del oído. Escúchela, aunque solo sea para tener algo de lo que hablar en las cenas aparte de las vacuidades de Trump. Lauren Snouffer y Ryan McKinny encarnan a la esposa y al marido. Hay algo de la Ellen Orford de Britten en el papel de la mujer, y ninguna ópera en inglés causó un impacto más inmediato que Peter Grimes en 1945. Mazzoli y su libretista, Royce Vavrek, pertenecen a esa ilustre categoría. Y el logro de Houston es inmenso. Mientras el Met acapara los titulares, son compañías como las de Houston y Filadelfia las que mantienen viva y resplandeciente la ópera estadounidense en una época divisiva y filistea.
Norman Lebrecht


