Raquel Andueza (directora de la SMADE): “Estella es una plataforma de lanzamiento para artistas jóvenes”

Raquel Andueza (directora de la SMADE): “Estella es una plataforma de lanzamiento para artistas jóvenes”

La 52ª Semana de Música Antigua de Estella (SMADE) comienza este sábado, 4 de septiembre. Será la segunda edición bajo la dirección de la soprano navarra Raquel Andueza, designada para el cargo el pasado año en pleno confinamiento por la pandemia vírica. Contra viento y marea pudo celebrarse el festival en 2020; ahora, aunque todavía con medidas sanitarias que limitan el aforo en los conciertos, la SMADE busca recuperar la ansiada normalidad.

¿Cómo son los días anteriores al inicio de un festival de música?

Siempre muy agitados, aunque emocionantes. Se lleva bien porque la gente tiene buena disposición. Tengo la suerte de trabajar con un equipo maravilloso, y la colaboración tanto con el alcalde de Estella como con el Departamento de Cultura del Gobierno de Navarra es total, así que me siento muy arropada. Sin embargo, tengo que reconocer que se me acumula el trabajo: mi teléfono empieza a sonar a las ocho de la mañana y ya no para hasta la noche, así que parezco una ministra.

Si le llegan a decir que esto iba a ser así, igual no se presenta cuando se convocó el pasado concurso para la dirección artística de la SMADE.

Pues igual, pero me hacía mucha ilusión ser la directora de Estella porque es un festival al que yo asistía desde pequeña. Cuando se abrió el plazo para cubrir la plaza, ni me lo pensé, aunque sabía que lo que se requería era complicado de tramitar, pues se trataba de un concurso ciego y el proyecto tenía que ser anónimo… Tenía claras las ideas de lo que quería hacer si salía elegida, pero lo difícil era plasmar esas ideas en un papel. Además, todo esto sucedió en un momento rarísimo, en abril de 2020, que era cuando estábamos confinados por la pandemia. Me puse enseguida manos a la obra para que en septiembre se pudiera celebrar el festival, pero, cada vez que hablaba con alguien para invitarle a que viniera, me decían lo mismo: “Tú estás loca, esto no se va a poder hacer, a mí me están cancelando todo”. Pero sí, al final se pudo hacer. Y, claro, empezar de esa manera hace que se forme callo, así que este año cerrar la programación ha resultado bastante más sencillo.

Habrá habido menos incertidumbre, imagino.

El año pasado todo era incierto; este año, en cambio, lo hemos tenido más claro. Además, todas las reuniones que hay que hacer por cuestiones de aforo y seguridad las teníamos aún frescas en la memoria, porque el pasado año salíamos de una reunión para meternos en otra, y no parábamos. Pero no solo lo tenemos ahora claro nosotros, los organizadores, sino también los artistas, porque ellos también se han visto obligados a pasar por lo mismo en otros sitios.

¿Qué limitaciones de aforo hay en esta edición?

Estamos al 50 por ciento, aunque con la posibilidad de que se aumente al 75 por ciento a última hora. Siempre estamos a expensas de lo que diga el Gobierno de Navarra, ya que la evolución de la pandemia resulta impredecible.

Algunos conciertos se hacen fuera de Estella.

Estamos en año santo jacobeo y Estella es lugar de paso en el Camino de Santiago, pero también lo son algunas localidades cercanas. Hemos planeado una pequeña ruta para tres grupos emergentes, que harán el mismo concierto dos o tres veces en el mismo sitio: Anacronía, en el Monasterio de Santa María la Real de Irache; el dúo El Parnasillo, en la Ermita de San Miguel de Villatuerta, y el Ensemble Allettamento, en la Iglesia del Santo Sepulcro de Estella. Es una ruta que se puede hacer caminando o en bicicleta, porque los tres espacios están relativamente próximos, a no más de cinco kilómetros. Sacamos algunos conciertos de Estella y los llevamos a escenarios que merece la pena visitar; sobre todo, la Ermita de Villatuerta, una auténtica joya que, lamentablemente, pasa bastante inadvertida.

El festival está compensando: grupos consagrados y grupos emergentes, grupos de Navarra y del resto de España… Quizá alguien eche en falta la presencia de grupos extranjeros.

Si por algo se ha caracterizado siempre Estella ha sido por apoyar a los artistas locales. Recuerdo haber cantado con 14 años con un pequeño coro y que al día siguiente cantaba nada más ni nada menos que Emma Kirkby. Estella ha sido y es una plataforma de lanzamiento para muchos artistas jóvenes. Lo fue en mi caso, por ejemplo. Es una de sus señas de identidad, por lo que mientras yo sea directora del festival esa filosofía se va a mantener. Por otro lado, el talento nacional también es una apuesta mía, pues considero que hoy en día en España hay una cantidad increíble de grupos formidables que se dedican a la música antigua. No rechazamos el talento internacional, pero hay que tener en cuenta que este año todavía sigue habiendo problemas para que la gente se desplace de un país a otro. Hemos preferido ser prudentes; al año que viene, seguro que la ratio será muy distinta.

Habla con pasión de los grupos españoles, como corresponde a alguien que, además de ser directora artística de la SMADE, ostenta la presidencia de la Asociación de Grupos Españoles de Música Antigua (GEMA), pero es verdad que ese enorme talento no lo puede negar nadie: hasta hace no mucho, lo difícil era programar a un grupo español de calidad contrastada; ahora, en cambio, el problema es que hay tantos grupos españoles de calidad que se hace difícil la elección.

No sabe usted lo difícil que me resulta tener que dejar a colegas (muchos de ellos, amigos) fuera del festival, porque son grandes artistas. Me da muchísima pena no disponer de más presupuesto para programar a más grupos, para que el festival dure dos semanas en lugar de una o para poder hacer producciones un poco más grandes. El nivel de los grupos españoles de música antigua hoy en día no tiene nada que envidiar al de los grupos extranjeros más reconocidos. El año pasado hubo gente que me decía que le daba mucha peña que solo hubiera grupos nacionales en el festival, pero esa misma gente tres días más tarde me pedía disculpas y admitía su desconocimiento del nivel brutal que hay actualmente en España. El hecho de que haya tanta calidad es una bendición, porque eso nos hace mejorar a todos los que estamos en el sector.

¿Cuántos conciertos tiene esta edición?

Son diecinueve actividades. O mejor dicho diecinueve “estrellas en el camino”, porque ese es el lema de esta edición.

Estamos en año santo jacobeo, pero no ha programado nada específico sobre esta conmemoración.

Sí que lo hay: Opera Omnia, el grupo del que es director Isaac M. Pulet, va a hacer un programa con compositores de Navarra, La Rioja y Álava. Es decir, se trata de un recorrido por músicos de regiones que pertenecen al Camino de Santiago. No hay música jacobea como tal, pero también se hace un homenaje a Alfonso X el Sabio, del que se cumplen 800 años de su nacimiento. Y también vamos a hacer conciertos en lugares por los que pasa el Camino de Santiago, así que en cierta forma sí estamos vinculados al año jacobeo.

Tenemos también año Josquin.

María Cristina Kiehr y Ariel Abramovich vienen con un programa en el que se hace un guiño a Josquin, aunque no hay un programa monográfico dedicado a este compositor.

Y usted sigue sin dejarse ver en Estella.

Sería incapaz de autoprogramarme. Respeto que otros colegas lo hagan en sus festivales, pero no me parece correcto quitarle el sitio a alguien cuando yo ya estoy cobrando un sueldo por organizar la SMADE. Igual el último año canto en alguna actividad social, aunque sería, por supuesto, de manera no remunerada.

La voy a poner en un brete: si alguien quisiera venir al festival y solo pudiera hacerlo un día, ¿qué concierto le recomendaría?

Me pone en un brete, en efecto, porque me encantan todos los conceptos de esta edición. Vamos a ver qué le puedo decir… Le diría, por ejemplo, Opera Omnia, que es un grupo joven madrileño que quizá no sea tan conocido, pero que es magnífico. Creo que hay que despojarse de los prejuicios no solo en cuanto a grupos que no son tan conocidos, sino también en cuanto a programas poco frecuentados. También recomendaría a un grupo con el que canté en el pasado llamado Conductus Ensemble y que es especialista en Bach. Por supuesto, Mayte Beaumont y Al Ayre Español, Artefactum, la ya antes mencionada María Cristina Kiehr —a la que siempre he admirado desde que yo estaba empezando— o, por descontado, Pepe Hernández Pastor… E, igualmente, me hace mucha ilusión el concierto de la Generación SMADE, que es un proyecto nuevo, una plataforma que hemos creado para apoyar a talentos emergentes. Son cinco grupos que harán dos conciertos y que recibirán consejos durante dos días por parte de dos coaches, pero no consejos enfocados a la manera de actuar, sino hacia cómo deben presentar sus actuaciones. Tras los dos conciertos, se designará a tres ganadores que recibirán sendas becas patrocinadas por el Ayuntamiento de Estella y que, además, actuarán en el concierto final del proyecto.

Programación de la SMADE 2o21 aquí.