Scherzo | CRÍTICA GRABACIONES / Poderoso, seductor, corrosivo HK Gruber, por Santiago Martín Bermúdez

Poderoso, seductor, corrosivo HK Gruber

Poderoso, seductor, corrosivo HK Gruber

EISLER:
Couplets. Ballads. Suites orquestales nº 2, 3 y 4. Die letzte Nacht. Chansonnier y director: HK Gruber. Ensemble “die reihe”. Klangforum Wien. Capriccio C5434 (2 CD)

Lo primero que hay que advertir es que este es un álbum extraordinario, y que parte de cintas ahí ocultas desde 1996-99. Es extraordinario para quienes se interesen por este tipo de repertorios, lo que da el siglo XX y no es vanguardia, sino una de las caras más osadas de la modernidad. Nada más lejos del repertorio de las salas de conciertos, puesto que la estética de estos cantos y piezas instrumentales de Hanns Eisler está lejos de lo romántico, apenas se roza con el Clasicismo, y tiene conflictivo parentesco con la vanguardia de posguerra debido a su pecado fundamental (ya que no original): el puro diatonismo, que acaso permita algún sobresalto cromático, alguna disonancia que cumple función dramática (esto es, no está ‘emancipada’ esa pobre disonancia). Es una música que tiene parentesco real con la Nueva objetividad, con la Gebrauchsmusik o música para usar, que se inserta en el contexto del periodo de entreguerras, tan conflictivo que llevó al desastre y que fue especialmente duro en Europa Central.

Brecht fue el gran autor de esta estética en lo que se refiere al teatro. Compositores como Hanns Eisler, Kurt Weill o Paul Dessau, incluso Hindemith, trabajaron con importantes textos de Brecht. Además de Brecht estaban Gilbert, Tuchovsky, David Weber… No sorprenderá, tras lo expuesto, que las canciones del primero de estos CD puedan identificarse con la estética del cabaret; incluso con su ética, la de la permisividad, la del punto de vista del golfo, de la puta, del obrero en paro: oigan Stempellied, que estrenó Ernst Busch, también letrista, y cuya estela y escuela sigue HK Gruber, el extraordinario protagonista de este recital como voz, como actor que canta, como director.

Eisler se formó con Schoenberg y con Webern. Este chico de Leipzig era un prodigio. Pero, ay, el tempranísimo dodecafonista se torció, y se dedicó a este tipo de música para las masas, como si fuera un artista al servicio del Partido. Solo que es probable que esta música no hubiera gustado gran cosa allá en la patria del socialismo verdadero; era mejor para pelearse en la República de Weimar o en la pequeña Austria. En Estados Unidos Eisler fue bien recibido y bien expulsado, por rojo. Cuando se marchó a la República Democrática Alemana lo pudo comprobar: bastantes honores, pero pocos encargos. No importa, en su última etapa compuso obras seriales de nuevo, y con gran acierto.

Las cinco pistas finales del segundo CD incluyen música para Los últimos días de la humanidad, una obra escrita en forma de pieza teatral pero que duraría varias semanas a funciones de tres horas al día. No les exagero. Es obra de Karl Kraus, uno de los ídolos de Alban Berg, miembro por edad (pero no por otra cosa) del grupo Jung Wien, el de su odiado Hofmannsthal, Schnitzler, Altenerg… Es fácil excederse al generalizar con Kraus, y no es el lugar ni el momento. Pero esta obra irrepresentable (en fin, ya saben…) y malquerida en su país necesita demasiado espacio por sí sola.

La música de Eisler para Kraus se titula Die letzte Nacht (La última noche) y es, sobre todo, melodrama, esto es, palabra sobre música, a cargo aquí del excelente actor Wolfram Berger. En fin, este álbum resume todo un mundo musical y de luchas de su tiempo hasta la decepción de la DDR: Eisler murió allí meses después de levantarse el muro. Poderoso, seductor, corrosivo HK Gruber, acompañado por los pianistas Marino Formenti y Adolf Henning. Excelentes los conjuntos Klangforum Wien y “die reihe”; este lo fundó Cerha, y su nombre ya lo dice todo: la serie dodecafónica; y sin embargo no hay contradicción en revivir esta música nerviosa y vital de Hanns Eisler.

Santiago Martín Bermúdez

 

(Crítica publicada en el nº 385 de SCHERZO, de junio de 2022)