Scherzo | Plácido Domingo pide disculpas por sus deficientes actuaciones en la Arena de Verona

Plácido Domingo pide disculpas por sus deficientes actuaciones en la Arena de Verona

Plácido Domingo pide disculpas por sus deficientes actuaciones en la Arena de Verona

Según publican diversos medios de comunicación italianos, Plácido Domingo ha pedido excusas por sus deficientes actuaciones en la Arena di Verona de los días 25 y 26 de agosto pasado. El veterano tenor ha enviado una carta al alcalde de la ciudad, Damiano Tomassi, y a la superintendente del festival, Cecilia Gasdia, en la que explica lo ocurrido y en la que, de paso, se ofrece para actuar en la próxima edición de la Arena, que será la del centenario. En una de las actuaciones, en la que intervenía como cantante, Domingo no pudo finalizar las escenas que él mismo había seleccionado de la ópera Macbeth; en la otra, en la que ejercía de director en Turandot, los miembros de la orquesta se rebelaron contra él en el momento de los aplausos finales.

“Soy consciente de que el nivel de mi actuación artística no ha estado a la altura de mis expectativas ni de las vuestras. Por eso llevo una pena tan grande como el amor que llevo en mi corazón por la Arena”, comienza diciendo Domingo en su misiva. “No hay excusas. En aquellos días en Verona reconozco que me esforcé mucho. Para estar en el escenario y más aún en el podio, la concentración es fundamental. Confié hasta el final en que la energía positiva de un Arena repleta y de todos sus trabajadores me diera fuerzas para seguir adelante con estas veladas, en las que seguía intentando dar lo mejor de mí para el público, que en su mayoría había venido desde muy lejos. La gala fue creada especialmente para mí, por lo que les pido que compartan este pesar con todos los trabajadores de la Arena”, prosigue.

Domingo solicita al alcalde, en su calidad de presidente de la Fondazione Arena, y a la superintendente Gasdia que den las gracias a todos los trabajadores, especialmente a los “bailarines, a los que siempre he querido en mis galas, porque una Arena sin bailarines no está completa”, para referirse a continuación a esos músicos que fueron tan críticos con su labor en los dos conciertos: “Doy las gracias a todos los profesores de la orquesta, especialmente a los que no se levantaron en el aplauso final de Turandot: aman su trabajo y aman la Arena, y creo que eso es lo que querían significar con su gesto. Un gesto que, no lo voy a ocultar, me dolió mucho, pero como músico siento que fue un acto de respeto hacia el nivel artístico que representa el Arena”. A continuación, añade un agradecimiento a esos mismos profesores de orquesta porque “con vuestra profesionalidad me habéis ayudado en una velada en la que estaba pasando por verdaderas dificultades”.

En la carta, asimismo, deja espacio para un deseo: “El año que viene será el centenario del festival de la Arena de Verona. Mi único deseo es dar vida a un espectáculo que sea un homenaje a todos vosotros y a vuestra extraordinaria historia”.