Música como experiencia, transformación y territorio (Fundación Atrio Cáceres)

El proyecto ACORDES y el Festival Atrium Musicae muestran cómo la música puede convertirse en una herramienta educativa, terapéutica y comunitaria en Extremadura
En los últimos años, y cada vez con mayor claridad, la práctica musical se entiende también como un espacio de aprendizaje, bienestar y encuentro social. En este contexto, algunas iniciativas culturales están explorando nuevos modelos que combinan excelencia artística, educación y compromiso con el territorio. Uno de los ejemplos más sugerentes en España es el proyecto ACORDES, impulsado por la Fundación Atrio en Cáceres, una iniciativa que sitúa la música en el centro de un ecosistema cultural que conecta educación, intervención social y programación artística.
La Fundación Atrio forma parte del Atrio Cáceres Universe, un proyecto cultural y gastronómico construido durante más de tres décadas por José Polo y Toño Pérez. Atrio nació en 1986 como un restaurante que con el tiempo alcanzaría tres estrellas Michelin, situando a Cáceres en el mapa internacional de la alta gastronomía. Hoy Atrio es también un hotel, La Casa, un espacio gastronómico en la Torre de Sande, y recientemente se ha ampliado con la apertura de la Casa Palacio Paredes Saavedra.
Todo este conjunto constituye una experiencia cultural que se desarrolla en pleno corazón histórico de Cáceres, donde pasado, presente y futuro se entrelazan entre piedras, silencio y patrimonio. En palabras de sus fundadores, se trata de “un viaje de más de treinta años que late en el centro histórico de la ciudad y que apuesta por la conservación del entorno y el placer de recibir a quienes nos visitan”.
Embajadores indiscutibles de Extremadura, José Polo y Toño Pérez no solo han contribuido a posicionar Cáceres como destino gastronómico internacional, sino que hoy impulsan también, a través de su fundación, iniciativas culturales y sociales que buscan devolver al territorio parte de lo que este les ha dado. Pues, según afirman, “la cultura es la única herramienta para transformar los pueblos.”
El proyecto ACORDES representa precisamente esa vocación de compromiso cultural. Su estructura combina dos dimensiones complementarias: por un lado, un amplio programa socioeducativo que utiliza la música como herramienta pedagógica y terapéutica; por otro, el Festival Atrium Musicae, que conecta la excelencia interpretativa con el patrimonio histórico del territorio.
Durante el curso 2025–2026, el proyecto ha alcanzado a más de 2.700 personas beneficiarias directas, gracias al trabajo de 23 profesores que desarrollan actividades en 14 localidades de Extremadura, en colaboración con 127 centros educativos, sociales y sanitarios.

Uno de los pilares del programa es la línea de música creativa para la primera infancia, dirigida a niños y niñas de entre 3 y 6 años. En el último curso han participado 916 alumnos, que se acercan a la música a través de metodologías activas basadas en el juego, la experimentación sonora y la creatividad.
Otra de las dimensiones fundamentales del proyecto es su programa de musicoterapia, que actualmente beneficia a 420 usuarios en centros especializados. Las sesiones se desarrollan en colaboración con asociaciones y dispositivos sociosanitarios que trabajan con personas con diferentes capacidades, así como en hospitales, residencias de mayores o centros penitenciarios. En estos contextos, la música actúa como un lenguaje que facilita la comunicación, la regulación emocional y la interacción social.
El tercer eje del proyecto se dirige a personas adultas y mayores, con un programa de música para el bienestar que ha alcanzado a 1.387 participantes. Estas actividades generan espacios de encuentro en los que la música funciona como catalizador de vínculos sociales, memoria colectiva y bienestar emocional. La música compartida se convierte entonces en una forma de dinamización cultural y de construcción de comunidad.

La dimensión artística del proyecto se desarrolla a través del Festival Atrium Musicae, dirigido por Antonio Moral, una figura central en la gestión musical española contemporánea. Desde su primera edición en 2023, el festival ha apostado por un formato singular: conciertos en espacios históricos, entre ellos, la Concatedral de Santa María, el Museo Helga de Alvear o el Gran Teatro, que dialogan con el patrimonio de la ciudad y su entorno. La IV edición, celebrada entre el 28 de enero y el 2 de febrero de 2026, ha supuesto un paso decisivo en la evolución del proyecto, con 16 conciertos distribuidos en varias localidades de la provincia, entre ellas Cáceres, Coria, Plasencia y Trujillo. Este crecimiento refleja una evolución significativa: Atrium Musicae como un proyecto cultural de dimensión territorial. Iglesias históricas, catedrales y espacios patrimoniales de diferentes municipios se transforman en escenarios musicales que conectan patrimonio, paisaje y creación artística.
El proyecto ACORDES y el Festival Atrium Musicae representan una forma contemporánea de entender la cultura: no como un espacio aislado, sino como un sistema vivo capaz de generar educación, bienestar y cohesión social. En un momento en el que muchas instituciones culturales reflexionan sobre su papel en la sociedad, iniciativas como esta muestran, una vez más, que la música es una herramienta sensible y poderosa, para aprender, sanar y fortalecer el vínculo entre un territorio y su comunidad.
Nathaly Ossa


