Muere el pianista Stephen Kovacevich a los 86 años

La interpretación de la música de Beethoven, Brahms y Schubert ocupó un lugar central en la larga trayectoria de Stephen Kovacevich, pianista estadounidense de origen croata, quien falleció el pasado 27 de octubre a los 86 años. Además de ser uno de los intérpretes más personales de su generación, su actividad abarcó también la música de cámara y la dirección de orquesta.
Nacido el 17 de octubre de 1940 en San Pedro, Los Ángeles, de padre croata y madre estadounidense, comenzó sus estudios de piano a los ocho años con Lev Schorr. Debutó en público en San Francisco a los once y a los catorce interpretó los conciertos de Schumann y Ravel con la Sinfónica de San Francisco. En 1959 se trasladó a Londres gracias a una beca para estudiar con Myra Hess, quien alentó especialmente su interés por las últimas obras de Beethoven. Dos años después se presentó en el Wigmore Hall con un programa que incluía la Sonata de Berg, tres preludios y fugas de Bach y las Variaciones Diabelli de Beethoven, una de las partituras más estrechamente vinculadas a su trayectoria.
Conocido inicialmente como Stephen Bishop, apellido que había adoptado tras el segundo matrimonio de su madre, comenzó a utilizar en los años setenta el nombre de Stephen Bishop-Kovacevich, antes de recuperar definitivamente el apellido paterno. Su debut neoyorquino tuvo lugar en 1967 y a partir de entonces desarrolló una intensa carrera internacional, con actuaciones junto a las principales orquestas europeas y estadounidenses. Entre los directores con los que colaboró figuraron Georg Solti, Bernard Haitink, Kurt Masur, Simon Rattle y Colin Davis, con quien mantuvo una relación artística particularmente estrecha.
La música de cámara fue otra de sus principales actividades. Durante los años sesenta actuó y grabó con Jacqueline du Pré, y posteriormente compartió escenario con músicos como Steven Isserlis, Lynn Harrell, Nigel Kennedy, Kyung-Wha Chung, los hermanos Capuçon y Emmanuel Pahud, además de colaborar con los cuartetos Amadeus, Belcea y Cleveland. Mantuvo también una prolongada relación artística y personal con Martha Argerich, con quien tuvo una hija, Stéphanie.
A partir de 1984 comenzó a desarrollar una actividad paralela como director, al frente de formaciones como la Chamber Orchestra of Europe, la London Mozart Players y la Royal Liverpool Philharmonic. Fue asimismo principal director invitado de la Australian Chamber Orchestra.En sus últimos años sufrió un grave ictus, del que logró recuperarse hasta regresar a los escenarios. Mantuvo su actividad concertística hasta una edad avanzada, con una especial dedicación a Beethoven, Schubert y Brahms.
Su discografía se desarrolló principalmente para Philips y EMI. Con Colin Davis grabó los cinco conciertos de Beethoven y los tres de Bartók (Philips). Registró asimismo los conciertos de Brahms con la Filarmónica de Londres y Wolfgang Sawallisch (EMI). A estas grabaciones se suman los conciertos de Schumann y Grieg (Philips) y la integral de las 32 sonatas de Beethoven (EMI), completada en 2003, uno de sus proyectos discográficos más ambiciosos. Entre sus restantes registros sobresalen las sonatas de Schubert (EMI), las sonatas para violonchelo números 3 y 5 de Beethoven con Jacqueline du Pré (EMI) y, particularmente, las dos versiones de las Variaciones Diabelli, grabadas con cuarenta años de diferencia para Philips y Onyx.


