Muere el director de orquesta Max Bragado-Darman, primer titular de la OSCYL

No podía ser sino la Orquesta Sinfónica de Castilla y León una de las primeras en reaccionar tras conocerse, el pasado día 6 de junio, la noticia del fallecimiento del director de orquesta Max Bragado-Darman tras una larga enfermedad. Bragado-Darman fue en efecto un protagonista esencial en la historia de la OSCyL, de la que fue el primer director titular desde 1991 hasta el año 2000.
Nacido en Madrid en 1945, tras estudiar piano en el Conservatorio de su ciudad natal, amplió su formación en Estados Unidos, donde también movió sus primeros pasos en la dirección orquestal. De 1970 a 1972 fue director asistente de las orquestas de la Universidad de Michigan y director asociado de la Orquesta Sinfónica Juvenil de la misma universidad. En el verano de 1972 trabajó con Igor Markevitch y ese mismo año fue finalista en el concurso de dirección de orquesta de Besançon. Fue fundador y director musical y artístico de la Classic Chamber Orchestra, con la que realizó giras por las principales ciudades de Estados Unidos, y durante dos años fue director musical del Festival de Ópera Mozart en Bronxville, Nueva York.
En Europa, actuó con la Orquesta del Teatro de São Carlos de Lisboa, la Orquesta Sinfónica de Londres y la Orquesta de Metropolitan de Nueva York durante su gira por España. También fue director invitado de las orquestas de Indianápolis, Nashville y Cleveland, así como de las Orquesta Nacional y de la de Radio Televisión Española. Desde 1991 hasta 2000, fue director musical de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León. Simultáneamente, dirigió la Orquesta de Louisville desde 1995 hasta 1998. En 2004, se convirtió en director musical de la Orquesta Sinfónica de Monterey, con la que siguió vinculado hasta 2020.

