Muere de cáncer, a los 30 años, el contratenor australiano Max Riebl

Muere de cáncer, a los 30 años, el contratenor australiano Max Riebl

El contratenor australiano Max Riebl murió el pasado día 30 de abril, a la edad de 30 años, apenas dos días después de emitir un comunicado en el que anunciaba públicamente que padecía un cáncer incurable y que, debido a ello, se veía obligado a dejar de cantar.

A lo largo de su carrera como contratenor, Riebl hizo una contribución significativa a la música antigua y contemporánea australiana. Estudió canto en Suiza, en la Schola Cantorum Basiliensis, y su carrera abarcó salas de conciertos y teatros de todo el mundo, así como pequeños clubes y diversos festivales.

Riebl trabajó en Australia con la Pinchgut Opera, la Australian Brandenburg Orchestra, la Song Company, la Orchestra Victoria y la Adelaide Baroque, cantando en las principales salas de aquel país, incluido el Melbourne Recital Center y el Sydney’s City Recital Hall. Los aspectos más destacados de su carrera internacional incluyeron actuaciones en la Musikverein de Viena y el Royal Albert Hall de Londres. Durante su etapa en Basilea, colaboró en diversas ocasiones con La Cetra, la formación historicista que dirige Andrea Marcon.

A pesar de conocer el alcance real de su enfermedad, el pasado día 28 Riebl escribió un mensaje en el que aún mostraba esperanzas para el futuro: “Cientos de actuaciones individuales en todo el mundo. Orquestas, óperas, conjuntos renacentistas, Vísperas, cabaret y teatro. Lugares espectaculares. Miles de horas de ensayos, entrevistas de radio, sesiones de fotos, músicos extraordinarios. Cientos de horas de viaje, innumerables obras aprendidas y cantadas. Decenas de concursos. Aplausos estruendosos. Silencio y contemplación. Sesiones de grabación. Noches sin dormir. Habitaciones de hotel. Soledad. La risa. Después de las fiestas. Tensión. Libertad. Bach, Monteverdi, Vivaldi y todo lo contemporáneo. Aeropuertos. Sacrificio. Escenografías, disfraces, trajes gastados hasta los huesos e impregnados de sudor. Difícil de cuantificar. Difícil de comprender. Una intensa, insoportable y hipnótica serie de experiencias y recuerdos. Algunas de las personas más grandes y honorables que he conocido. Sabes quién eres y nunca te olvidaré”.

“Para aquellos que no lo saben, me han diagnosticado un cáncer incurable. La lucha ha sido brutal e implacable y los síntomas actuales hacen que la gira sea imposible en este momento. Nada está escrito en piedra, los milagros suceden… Ahora, gracias por vuestro apoyo, vuestra amabilidad y vuestro aprecio. Que la música no pare y que los músicos de Australia continúen en sus valientes actividades, contra viento y marea. Con amor máximo”, concluía su mensaje

Riebl deja mujer y dos hijos de corta edad.