Muere a los 71 años la gran contralto polaca Ewa Podleś

Fue mundialmente reconocida como una de las grandes contraltos, y no solo de su generación. En un registro vocal que cuenta con cada vez menos figuras de personalidad y renombre, Ewa Podleś impartió lecciones sobre el escenario gracias a una voz única, que se caracterizaba por una amplísima extensión (tres octavas), un color muy peculiar y una gran agilidad. Sus cualidades le permitieron interpretar con éxito repertorios muy dispares, desde el barroco hasta la música contemporánea, aunque fue sobre todo en Rossini donde cosechó sus resultados más sonados.
Nacida en Varsovia en 1952, su carrera empezó en 1982 tras ganar varios concursos de canto. Destacó por sus papeles haendelianos (Rinaldo, Giulio Cesare, Rodelinda), en el bel canto (Barbiere di Siviglia, Cenerentola, Italiana in Algeri, Semiramide, Donna del lago, La favorita…), Verdi (Trovatore, Ballo in maschera, Don Carlo, Falstaff), Puccini, Stravinsky (Oedipus Rex) e interpretó también a la Erda wagneriana y a la Clitemnestra straussiana. En su discografía figuran un Ariodante de Haendel y una Armide de Gluck, ambos bajo la batuta de Marc Minkowski (Archiv) y un Tancredi rossiniano con Alberto Zedda en el podio (Naxos).
Después de cantar en la Fille du régiment en el Liceu en 2017, se retiró de los escenarios y se dedicó a la enseñanza. Podles murió ayer, 19 de enero, a la edad de 71 años. Estuvo casada con el pianista Jerzy Marchwinski, quien falleció el pasado 7 de noviembre.
Para recordar a Podleś, recuperamos un fino retrato que a la cantante dedicó en 2007 nuestro añorado colaborador Joaquín Martín de Sagarmínaga.
(foto: Andrzej Swietlik)


