MOTRIL / Trío Arbós: boleros a media voz

MOTRIL / Trío Arbós: boleros a media voz

Motril. Teatro Calderón de la Barca. 24-IX-2021. Festival Música Sur. Sandra Carrasco, cantante. Trío Arbós. Boleros en arreglos de Ricard Miralles.

A lo largo de su trayectoria, el Trío Arbós ha mostrado un claro interés por traspasar el repertorio tradicionalmente asociado a este tipo de formación musical y adentrarse en otros a los que aportar su sonido y las texturas de los tres instrumentos. Así lo han hecho con la zarzuela, con el flamenco o, como ahora, con los boleros más tradicionales. Eso sí, no se trata de versiones al uso, porque el grupo solicitó la ayuda del conocido arreglista Ricard Miralles (colaborador habitual durante décadas de Serrat, entre otros artistas) y le dio plena libertad a la hora de recrear con nuevas armonías el universo melódico del bolero hispanoamericano.

Y el resultado es brillante desde el punto de vista armónico, porque Miralles se adentra en audacias tonales insólitas en este tipo de música, con momentos de aparente suspensión de la tonalidad que, mediante modulaciones audaces, resuelven al final el momento de incertidumbre sonora. Miralles juega también con los recursos técnicos de los instrumentos de cuerda, especialmente con el recurso al pizziccato, utilizado con gran sentido expresivo. Los miembros del Trío Arbós dieron brillante sentido al trabajo minucioso de Miralles con versiones llenas de color, ricas en vibrato en los momentos más desgarrados y con rubato apropiado en las introducciones instrumentales.

A Sandra Carrasco hay que alabarle, en primer lugar, su dominio de la afinación, algo no tan evidente cuando hay que adaptar el discurso melódico al entramado armónico cambiante de los instrumentos. Donde otras cantantes se hubieran perdido ella encontró siempre el rumbo tonal con el que arribar a unas versiones llenas de intimidad. La voz es importante, con graves bien apoyados y un fraseo lleno de sinuosidades muy seductoras, lo que en el mundo del bolero se tradujo en versiones muy sentidas, muy expresivas y en las que sólo al final dejó volar todo el caudal de su voz, en la que dosificó también caracoleos flamencos bien situados.

(Foto: José María González López)