MILÁN / Espléndidas Oropesa y Crebassa en la Scala

Milán. Teatro alla Scala. 18-I-2022. Bellini, I Capuleti e i Montecchi. Lisette Oropesa, Marianne Crebassa, Jinxu Xiahou, Michele Pertusi, Jongmin Park. Directora musical: Speranza Scappucci. Director de escena: Adrian Noble.
Con dos espléndidas protagonistas, Lisette Oropesa (Giulietta) y Marianne Crebassa (Romeo), regresó a la Scala I Capuleti e i Montecchi (Venecia 1830) de Bellini, ópera que siempre ha sido considerada como una de sus obras maestras, aunque se represente con bastante menos frecuencia que otros títulos suyos más famosos. Vincenzo Bellini requiere intérpretes vocales adecuados, además de un director que sepa encontrar el necesario equilibrio entre la expansión lírico-melódica y la continuidad dramática que el compositor claramente perseguía, incluso cuando respetaba las formas cerradas tradicionales.
Debutó en el podio de la Scala Speranza Scappucci, llamada a última hora para sustituir a Evelino Pidò, que causó baja por enfermedad. Scappucci, con solo una semana de ensayos, logró un buen equilibrio, si bien —al menos en el estreno— algunos grandes momentos habrían requerido un aliento diferente (por ejemplo, la conclusión del primer acto, con Se ogni speme è a noi rapita).
En cuanto a las voces, además de la pureza estilística del canto de Lisette Oropesa y la flexible bravura de Marianne Crebassa en la originalísima brillantez del final del segundo acto (con Romeo pasando libremente de la declamación al arioso), cabe destacar el admirable Lorenzo de Michele Pertusi y el Tebaldo de Jinxu Xiahou, un joven tenor chino al que el sobreintendente de la Scala, Dominique Meyer, ya había hecho cantar con frecuencia en Viena. En cambio, el Capellio de Jongmin Park fue realmente decepcionante.
El espectáculo fue del todo convincente, aunque no le faltó coherencia: el director de escena Adrian Noble situó la historia (diferente de la de Shakespeare, que no tampoco era la fuente directa del libreto de Felice Romani) en torno a 1930 —con sobrias escenas a cargo de Tobias Hoheisel— y subrayando en clave contemporánea la gravedad del conflicto civil determinante de la tragedia de Romeo y Julieta.
Paolo Petazzi


