MARTINA FRANCA / Una ‘Creación’ políticamente correcta

MARTINA FRANCA / Una ‘Creación’ políticamente correcta

Martina Franca. Cortile di Palazzo Ducale. 31-VII-2021. Festival della Valle d’Itria. Haydn: La Creación. Rosalía Cid, Vassily Solodkyv, Alessio Arduini, Jan Ante, Sabrina Senza. Orchestra del Teatro Petruzzelli de Bari. Coro Ghislieri Fattoria Vittadini. Director musical: Fabio Luisi. Director de escena: Fabio Ceresa.

La Creación de Haydn es un oratorio que nunca tuvo vocación operística. Sin embargo, esta versión escénica que se ha podido contemplar en el Festival della Valle d’Itria ha resultado una elección de lo más acertada. Tres elementos se combinan para que el oratorio sea todo un éxito: la coreografía, la dramaturgia y la interpretación musical. Cada uno de estos tres elementos es un tesoro lleno de sorpresas que mantiene despierta la atención del espectador, abrumado por las emociones, las sorpresas y la ideas que se le presentan.

El aspecto lúdico de la creación es especialmente hermoso. Dios, un nuevo aprendiz de brujo, se complace alegre y divertido en la elaboración de su juguete. Es algo que lo baja de su pedestal y lo humaniza. Políticamente correcta resulta la lectura LGBT del dúo Adán-Eva, que multiplica las parejas en todas las variantes posibles: la tradicional hombre-mujer y las más atrevidas y contemporáneas hombre-hombre y mujer-mujer. Se trata de una lectura sociológica de la sociedad actual. Creador e hijo se guiñan el ojo en un gesto de complicidad. Este último niño andrógino será finalmente la imagen de Dios, pero no sólo del Dios católico, sino de toda fe: musulmana, budista, sintoísta, confuciana, mesoamericana, egipcia antigua… Eso sí, con todo respeto a las pretensiones de primacía de cada confesión religiosa, que cree ser ‘la’ religión…

La propuesta escénica identifica cada uno de los seis días de la creación con las seis artes liberales (arquitectura, poesía, danza, escultura, pintura y música), representadas por los cinco sólidos platónicos, además de la esfera, símbolo de la perfección, la cual queda asociada al sexto día en un continuo ping pong entre la creación divina y la creación humana (es decir, las artes). Todo ello es ilustrado con una sencillez didáctica que hacía siempre inteligible la lectura de la clave dramatúrgica.

Un adecuado reparto vocal destaca (cosa rara) por la sobresaliente dicción de todos. Fabio Luisi, que ya había dirigido La Creación en escena en 1988 (la traducción italiana data precisamente de esa edición), hace que la orquesta suene como si fuera el propio Dios, destacando la modernidad, los colores, las sugerencias y las emociones de la partitura, que a veces se adelanta a su tiempo. Fiat lux! (¡Hágase la luz!).

(Foto: Clarissa Lapolla)