Mao Fujita: una nueva voz mozartiana

MOZART:
Sonatas para piano. Mao Fujita, piano. SONY (5 CD)
Hace tiempo que son muchos los pianistas jóvenes que pueblan los certámenes y las salas de conciertos luciendo talento y técnica a raudales, tantos que el verdadero desafío consiste en encontrarlos con personalidades atractivas y muy definidas. Al japonés Mao Fujita (1998) le llovieron los elogios tras ganar con 19 años el Clara Haskil y obtener más tarde la medalla de plata en el Chaikovski. En el Festival de Verbier de 2021 interpretó de memoria todas las sonatas de Mozart (su director, Martin T:son Engstroem, confiesa que Fujita le parece especial entre todos los jóvenes que ha tenido oportunidad de escuchar) y a finales de ese mismo año las grabó en Berlín dando como resultado este álbum de cinco discos cuidadosamente editado por Sony.
Si la inagotable riqueza de la música de Mozart permite enfocarla desde distintas perspectivas, Fujita parece centrado en mostrar cuán nítida y diáfana es su escritura. A lo largo de todo el ciclo despliega un pianismo fluido y cristalino, una admirable limpieza de ejecución que no deja sombras a su paso; en las sonatas iniciales deja que luzca continuamente el sol, tamizando los extremos dinámicos e imprimiendo una viveza constante a la música. Pero el estallido dramático de la K 310 parece cogerle desprevenido, y algunos acordes en la mano izquierda resultan algo machacones. Tampoco la Sonata en Do menor K 457 (presentada sin la Fantasía K 475) adquiere la amplitud, los contrastes y el clima sombrío de otras interpretaciones, aunque las demás sonatas de la década vienesa sí gozan de diversidad expresiva tanto por verse llenas de matices como por algunas variaciones que introduce en las repeticiones. Que haya ciclos completos o versiones aisladas más redondas (tanto en piano moderno como en fortepiano) no impide celebrar la llegada al mundo de nuevas voces mozartianas.
Asier Vallejo Ugarte


