MÁLAGA / Sugestiva evocación pianística a cargo de Pedro Halffter Caro

MÁLAGA / Sugestiva evocación pianística a cargo de Pedro Halffter Caro

Málaga. Auditorio Museo Picasso. 24-IX-2019. Pedro Halffter Caro, piano. Obras de Wagner/P. Halffter y Wagner/Liszt.

El Museo Picasso Málaga (MPM) ha iniciado su decimotercer ciclo de música de cámara con un recital de piano a cargo de Pedro Halffter que ha servido al público para constatar la particular afinidad del músico madrileño con la creación operística del genio de Leipzig, comprender lo que significó el nuevo legato-cantabile que llevó Liszt al piano en el XIX y experimentar la paráfrasis como explicación de obras de otros géneros musicales como el operístico, el sinfónico o el liderístico en el instrumento romántico por antonomasia. Wagner ha sido el centro de atención del recital desde el inmenso pianismo de su suegro Franz Liszt y desde la óptica lírico dramática de Pedro Halffter que, en su experiencia de director de orquesta, ha vivido con éxito en el foso del Teatro de La Maestranza de Sevilla.

La primera parte del recital estuvo dedicada a la marcha, entendida como esa música que sirve de mística procesional a unos pasajes significativos de óperas wagnerianas. Es el caso de la parafraseada transcripción catalogada S445 de Liszt. Halffter creó el etéreo clima de la entrada nupcial de Elsa perteneciente a la ópera Lohengrin con un curioso sentido impresionista que cargó el recinto del pequeño teatro picassiano de una especie de magia sonora. Quedó patente ya desde esta ejecución la musicalidad dramática del intérprete que iba significar una de los aspectos esenciales de su actuación.

Seguidamente ofreció una fantasía propia acerca de la escena de la entrada y posterior adoración de los Caballeros del Santo Grial al primigenio cáliz de la última cena de Jesucristo recogida en la última ópera de Wagner, Parsifal. Sustanciada también a modo de marcha dejó una clara sensación de solemnidad en el oyente, percibiéndose cómo graduó el desarrollo de un crescendo, que parecía hacerse interminable, con un sugestivo control de sentido expresivo.

Siguiendo con el carácter imaginativo de la obra anterior, terminó la primera parte interpretando la Phantasiestück über Motivo aus Rienzi, Santo spirito cavaliere  S439 de Liszt sobre pasajes de la ópera que Wagner escribiera acerca del notario papal Cola di Rienzi. La lectura de la vida de este tribuno romano medieval impresionó al gran operista, hecho que no fue suficiente para que lograra el nivel artístico que alcanzó con su famosa Tetralogía. Con todo, Halffter supo contrastar los ampulosos acordes iniciales de esta versión lisztiana con el recogimiento que transmitió en el momento de la oración del protagonista de la historia donde volvió a encontrarse con las esencias líricas wagnerianas, que expresó haciendo gala de una acertada y concentrada tensión.

Dos momentos esenciales de la creación de Richard Wagner, Muerte y marcha fúnebre de Sigfrido y una agrupación temática de la ópera Tristán e Isolda, ambas obras compuestas por Pedro Halffter, ocuparon la segunda parte del recital. En la primera, después de comentar al público la trascendencia de ese pasaje, cargó de dramatismo la interpretación de la muerte del héroe asesinado traicioneramente por el guerrero borgoñón Hagen, y su posterior marcha fúnebre. En la segunda cantó a la muerte con gran delicadeza recreando ese pasaje excelso para soprano anterior a la muerte de Isolda que demanda una expresividad casi sobrenatural en las cantantes, con el que la inolvidable Margaret Price alcanzó sublimidad absoluta acompañada por un incomparable Carlos Kleiber.

Como punto final de su actuación, Pedro Halffter tuvo un entrañable y emocionado recuerdo a su madre, la pianista Marita Caro, fallecida el año 2017, interpretando como bis la vigesimoquinta de las Variaciones Goldberg de Bach,  a cuyo ‘adagiado’ carácter supo darle ese estilo particular de aria italiana, acentuando el sentido de tierna melancolía que encierra, serenamente contrastado por un elegante cromatismo. El público, silencioso y concentrado en todo el recital como si se tratara de un acto litúrgico, supo responder al maestro con un aplauso de agradecimiento ante la gran música ofrecida en este inicio de temporada del museo, que coincidía con el primer día de la esperada por exitosa en París Exposición Calder-Picasso que se mostrará en el MPM hasta febrero del próximo año.