MADRID / Sax-Ensemble, más allá del saxofón

MADRID / Sax-Ensemble, más allá del saxofón

Madrid. Fundación Lázaro Galdiano. 26-IX-2021. COMA 21. Sax-Ensemble. Director: Santiago Serrate. Obras de Grau, Ramos, Igoa, Zavala, De la Cruz y Muñoz.

Continúan los conciertos del COMA 21, el festival de música actual de la Asociación Madrileña de Compositores que prodiga estrenos y reposiciones con variado interés. Una de las convocatorias más estimulantes ha sido la celebrada en el auditorio del Museo Lázaro Galdiano por el Sax-Ensemble, la veterana agrupación que dirige artísticamente Francisco Martínez, y en colaboración con su ciclo “Música para el tercer milenio”, en la que participaba la agrupación mixta donde, además de saxofón, se emplean otros instrumentos.

En el programa, compositores consagrados y otros incipientes y también estrenos y reposiciones. Así, La colina de la luz, obra ya difundida de una compositora tan acreditada como Zulema de la Cruz (1958) que muestra en ella su brío creativo y su talento poético en este caso con un toque exótico como escalas orientales y ritual. También conocida, una obra sólida y muy bien diseñada como es El ángel de lo súbito de Mercedes Zavala (1963) en torno a poemas de Noni Benegas —quien recitó previamente el primero— y con esa exigencia máxima que es sello de una autora esencialista, de verdadera hondura. Destacaron aquí el violinista Alejandro Sainz, la chelista Pilar Serrano y el pianista Manuel Jesús Corbacho.

La reposición de Objetos en la oscuridad de Enrique Muñoz (1957) demuestra una vez más el talento de un autor que, aunque es apreciado por los conocedores, merecería mayor atención porque es de lo mejor de su generación, como también le ocurre a Enrique Igoa (1958) de quien se reponía Oleada op. 57, una visión muy actual del pensamiento de Schopenhauer. Aquí se lució la flautista Maite Raga. Reposiciones importantes porque se trata de obras muy estimables que merecen tener vida más allá de los estrenos.

Pero como la creación musical no se detiene, también había novedades de creadores de distintas generaciones. La más veterana, la canaria Gloria Isabel Ramos (1964) que es bien conocida como directora de orquesta, pero también ha publicado poemas y compone con regularidad. Ecos del sol es una pieza que demuestra destreza de oficio, pero también imaginación en torno a una sugerencia de la luz solar.

El más joven de todos era Ramón Grau (1989), apreciado como pianista, pero que con Introducción y fandango evidencia que puede componer con calidad. Además, actuó él mismo, y muy bien, como solista de flautas dulces junto al conjunto. Propone aquí un proceso de polaridades en torno a contrarios como son el ruido y la consonancia, la melodía y el efecto, lo estático y lo dinámico todo bien construido y atractivo que denotan a un compositor con verdadero futuro, capaz de exhibir un lenguaje avanzado y desinhibido a la vez.

Hay que decir que interpretativamente el concierto tuvo gran altura tanto por la calidad de los miembros del Sax-Ensemble como por la importante labor directorial de Santiago Serrate, capaz de dar a cada obra la justa medida de lo que requiere y de defenderlas con gran categoría técnica y musical. Serrate es una garantía de seguridad y capacidad artística para cualquier compositor y llevó este programa tan variado con absoluta maestría. El público, que respondió óptimamente a la convocatoria, pese a la ginkana que el Maratón supuso para llegar al concierto matinal, deparó a compositores e intérpretes una cálida acogida.