MADRID, ORTVE / La China que se avecina

Madrid. Teatro Monumental. 1-XII-2023. Obras de Tan Dun, Turina, Liu Chi, Padilla y Zhou Long. Wang Xiao, erhu, Orquesta Sinfónica de RTVE. Director: Josep Gil.
Para conmemorar el 50 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España y China, la Orquesta Sinfónica de RTVE ha confeccionado un interesante programa con obras de ambos países. Desconocida hasta hace no mucho, la música de concierto china va ganando terreno rápidamente en el mapa internacional y ya son muchos los intérpretes y directores chinos que circulan con éxito por el mundo, y también los compositores chinos empiezan a llamar la atención.
Sin duda el compositor más famoso por ahora es Tan Dun (1957), autor de óperas como Marco Polo o Tea, así como de bastantes piezas sinfónicas de relieve. Entre ellas, la Sinfonía de internet,Eroica que compuso en 2008 por encargo de Google y Youtube para ser estrenada virtualmente por una orquesta con múltiples sedes unidas por internet. Se trata de una obra que, en su concentrada duración, desarrolla un diálogo intertextual con la sinfonía beethoveniana del mismo título con una deconstrucción que se reagrupa luego hacia otros derroteros en un alarde de multiculturalidad que resulta sumamente interesante y actual. Su origen en internet incide en la corta duración, que podría desarrollarse más, pero no impide que muchas orquestas la estén tocando en sus programas.
Más tradicional -y muy famoso en su país- Liu Chi (1921-1998) fue autor de una célebre banda sonora para un film que la compositora Wang Danhong (1981), de lenguaje más actual, ha adaptado como concierto para erhu, una especie de violín chino de dos cuerdas, con el título de My Motherland, mostrando cómo se puede modular el folklore en una escritura a caballo entre dos culturas. La solista fue Wang Xiao, intérprete que mostró un gran virtuosismo en ese instrumento para nosotros exótico, que reina a lo largo de todo el concierto con su timbre y su capacidad melódica.
Zhou Long (1953), también chino, aunque de carrera americana, presenta un muy cercano al de Tan Dun en cuanto al manejo de timbres y al cruce de culturas, pero con su propia personalidad. El ritmo de taigu es una obra de 2015 con poderosa presencia de la percusión china y occidental, en donde la energía y el pulso vital se dan la mano. Hay ecos soterrados del pasado cercano, pero los rastros stravinskyanos y varesianos se cruzan con la tradición de los grandes tambores chinos, logrando una obra expansiva y directa.
Por la parte española había una obra clásica de nuestro sinfonismo de raíz folklórica, como son las Danzas fantásticas de Joaquín Turina, una pieza que sonó muy bien en la cuidada versión servida por la ORTVE. Y además se efectuaba un estreno, la Suite Alhambra de Juan Francisco Padilla (1975), una obra que, si bien se anunciaba como orquestaciones de piezas de Albéniz en un proyecto que este no llegó a realizar, creo que es algo diferente, pues Padilla manipula largamente los materiales de partida y añade su manera propia. El resultado es una obra ciertamente de raíz albeniziana, pero con postura de arreglista y orquestaciones densas y compactas.
El concierto estuvo dirigido por uno de los muchos y buenos directores que van surgiendo en España, Josep Gil, quien lo preparó con sumo cuidado, demostrando conocer bien la obra de Turina, poniendo un gran empeño en el estreno español y derrochando comprensión y buen hacer en las obras chinas. Gil no manejaba un programa de repertorio ni se enfrentaba a una misión fácil, y sin embargo lo resolvió todo con gran competencia. Contó para ello con el apoyo de los profesores de la Orquesta Sinfónica de la RTVE que mostraron, una vez más, su alta calidad técnica y artística. Y fue una ocasión de escuchar un estreno español y músicas chinas aún no muy conocidas aquí, pero que sin duda se están imponiendo en el mundo. Los músicos chinos tienen un talento que empiezan a demostrar y este concierto ha resultado tan novedoso como satisfactorio. Esto va a más y los chinos tienen mucho que decir a corto plazo en el panorama mundial de los conciertos.
Tomás Marco
(foto: Lorenzo Duaso)


