MADRID (ORTVE) / El repertorio español

MADRID (ORTVE) / El repertorio español

Madrid. Teatro Monumental. 4 de diciembre de 2020. Marqués: Sinfonía n.3, Lanchares: Cantos de Ziryab, Brotóns: Brass Quintet Concerto. Spanish Brass, Orquesta Sinfónica de RTVE. Director: José Luis Temes.

Ignorado por muchos, despreciado por algunos, negada incluso su existencia, el repertorio sinfónico español no solo existe, sino que es un patrimonio valioso, aunque estemos en un país que desconoce sistemáticamente lo suyo. José Luis Temes ha realizado siempre un verdadero apostolado con el repertorio español histórico, moderno o actual en sus conciertos y en multitud de importantes grabaciones que lo recuperan y ponen en valor. Su estupendo concierto al frente de la Orquesta Sinfónica de RTVE lo ha corroborado de manera brillante.

Las cinco sinfonías de Miguel Marqués (1843-1918) no son las únicas entre la sinfonía romántica española, tan desconocida,  pero si un importante corpus orquestal. La Sinfonía n.3 en si menor de 1876 fue un gran éxito en su momento que desgraciadamente hemos olvidado. Y sin embargo es una obra atractiva y muy bien construida, con un primer movimiento muy sólido que desprende un suave perfume mendelssohniano, un segundo cercano a la gran expresión teatral y un final brillante antes del cual hay un interesante trabajo sobre danzas que se eleva desde el minueto, scherzo o vals hasta el ritmo propio, incluido un transfigurado chotis. Obra excelente, que debería ser mucho más conocida y apreciada, tuvo una gran traducción por parte de los profesores de la orquesta y del director y una gran acogida de maravillado descubrimiento por parte del público.

Santiago Lanchares (1952) es un compositor sensible y de impecables procesos de poética sonora. Sus Cantos de Ziryab son un hondo estudio para acercar las tradiciones de músicas orientales, principalmente la iraní, a las técnicas occidentales. No es música de eso que llaman fusión, que casi siempre es solo de yuxtaposición, sino un profundo intento de la mejor interculturalidad. Los cuatro cantos, Cadencia andaluza, Camino de al-Andalus, El jardín de Ziryab y Llegando a Córdoba, son un recorrido sonoro y espiritual, un camino desde y hacia que se traduce en una destilada atmósfera tímbrica y melódica de enorme atractivo. Temes conoce a fondo la obra y la expuso con total hondura.

Por su parte, Salvador Brotóns (1959) presentaba Brass Quintet Concerto, un divertimento de perfecto oficio y cierta cercanía a determinadas escuelas francesas y americanas, que transcurre brillantemente sobre todo si cuenta con intérpretes como el grupo Spanish Brass. Carlos Benetó, Juanjo Serna, Manolo Pérez, Indalecio Bonet y Sergio Finca, tocaron estupendamente y demostraron con cuanta justicia acaban de obtener el Premio Nacional de Música.  Hay que decir que la orquesta se comportó magníficamente durante todo el concierto, incluso con notables solos como los de la violinista Mariana Todorova en Marqués y Lanchares. José Luis Temes defendió a fondo una música en la que cree y que hace muy bien. A nuestro patrimonio le haría falta al menos media docena de Temes. Menos mal que hay uno y que puede dar conciertos así. Por cierto, que, para los que creen que el público solo aplaude lo poco que conoce reiteradamente, el numeroso que acudió ovacionó con mucho calor y gratamente sorprendido un concierto que fue excelente con una música española que no conocían y que evidenció que se debe conocer.