MADRID / Neopercusión explosiona el Big Bang en Conde Duque

Madrid. Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque. 21-X-2025. Neopercusión (Marta de Andrés, voz. Coline Marie Orliac, arpa. Rafa Gálvez, Nerea Vera, Victor Barceló, Miguel Gutierrez, percusión. Juanjo Guillem, Dirección artística y percusión). Obras de Mendoza, Berio, Vargas y Crumb.
Sobre el bien conocido conjunto Neopercusión recayó el pasado martes la responsabilidad de inaugurar el ciclo Big Bang dedicado a la percusión contemporánea que el Centro Conde Duque extenderá durante todo el presente curso y por el que pasarán importantes formaciones como Red Fish Blue Fish y el Colin Currie Group, entre otras. Abrieron el concierto dándole una segunda oportunidad a Elogio de lo impuro, obra de Elena Mendoza que estrenaron solo hace unos meses en el contexto de la temporada de la Orquesta y Coros Nacionales de España. Nos remitiremos a lo dicho entonces en la reseña porque, desafortunadamente, la obra lejos de crecer se achanta en cada nueva exposición; la compositora sevillana, y Premio Nacional de Música, tiene muchas mejores creaciones en su catálogo que esta debilísima muestra de teatro musical.
Es una obviedad decir que prácticamente ninguna institución cultural española recordará este año, cuando se cumple su centenario, al compositor Luciano Berio. Sí lo ha hecho el grupo que dirige Juanjo Guillem, en este programa, y en otro que han de presentar más adelante. De él interpretaron Circles, para soprano, arpa y dos percusionistas sobre textos de aquel autor tan querido por los compositores de su tiempo (Boulez, Cage), e. e. cummings, y hoy tristemente olvidado incluso por los lectores de poesía. Neopercusión realizó una interpretación mesurada de la obra, exactamente como Berio trató a los instrumentos, con figuras rítmicas reconocibles y una conexión muy trabajada entre la música y la voz. Marta de Andrés cantó con un vibrato que –en pocas ocasiones podrá decirse esto– la obra agradece y enfatizó, sin aspavientos, palabras determinantes de los poemas que activaban determinados sonidos, algunos de ellos ejecutados por ella misma. Guillem y sus músicos estuvieron muy atentos al eco de los diferentes ritmos, sin tapar ni la voz ni al arpa, pese a que la partitura no hace que esta calibración sea sencilla. Y aunque en sus múltiples pasajes puntillistas la pieza acusa el tiempo que reposa sobre ella (data de 1960) su carácter burlón y concentrado la siguen manteniendo vigente, como así quedó demostrado.
Sobre una lámina de marimba golpeada con baquetas diferentes y a intensidades variadas, Juanjo Guillem actuó de conductor en el estreno absoluto de ata [una, otra], de la compositora colombiana Melissa Vargas; una pieza sencilla en apariencia, de cierta sutileza en la interrelación entre el solista principal y los dos otros percusionistas que parecen reverberar las acciones del primero. En todo caso una página en la que merecerá la pena profundizar porque acaso obtuvimos la sensación de que Neopercusión es capaz de limarla aún más, de entregarla de forma más exacta incluso. Concluyó el programa con el estreno en España de una de las últimas obras que legó George Crumb, Kronos-Krypto, para quinteto de percusión. Se trata de una partitura muy agradecida y bastante accesible en la escucha de una belleza tímbrica, por momentos, deslumbrante. El grupo no escatimó la exuberancia de los metales en el primer movimiento (Easter Dawning) con resonancias casi messiaenescas; mientras que el segundo, Barcarola, fue un catálogo de pequeños gestos (como el reiterado vertido de agua sobre un recipiente de metal) y colores que genera una curiosa y fascinadora suspensión en la escucha. Drummers of the Apocalypse da lo que su título enuncia; y los percusionistas no escatimaron en decibelios antes de afrontar Appalachian Echoes, sobre un ostinato a partir del que se desenrosca una pequeña, nada obvia, melodía; un capítulo de amable contenido teatral que Neopercusión empezó y concluyó con idéntico respeto y admiración por su autor, Crumb en este caso, como es norma habitual en cada comparecencia del conjunto.
Ismael G. Cabral


