MADRID / Hera Hyesang Park, una voz que dará mucho que hablar

MADRID / Hera Hyesang Park, una voz que dará mucho que hablar

Madrid. Auditorio Nacional. 17-V-2021. Recital conmemorativo del X Aniversario del Centro Cultural Coreano en España. Hera Hyesang Park, soprano. Rafael Aguirre, guitarra.  Sophia Muñoz, piano. Obras de Purcell, Rodrigo, Hahn, Obradors, Schubert, Mozart, Rossini et al.

Para conmemorar su décimo aniversario, el Centro Cultural Coreano de Madrid organizó un bellísimo concierto, un interesantísimo y variado recorrido desde la música barroca hasta la actual, con un marcado acento popular de las tradiciones coreana y española, excelentemente amalgamadas. El reclamo para esta ocasión fue el debut en España de la soprano surcoreana Hera Hyesang Park, quien, acompañada del guitarrista Rafael Aguirre y la pianista Sophia Muñoz, deleitó los oídos de los asistentes a la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional. Su voz es de un timbre bello, sugerente, delicado en los momentos íntimos; voz potente y bien proyectada cuando se requiere, con muy buen vibrato y controlado fiato, muy bien articulada en inglés y coreano durante este concierto, aunque no tanto cuando cantó en español (hubo momentos en que uno no la entendía).

El recital se dividió en dos partes muy claras. Una primera en la que Park apareció de blanco en el escenario, con un vestido de larga cola, acompañada de Rafael Aguirre quien, con la guitarra española amplificada, comenzó a tañer las notas de la que iba a ser la primera obra del recital, Music for a while del inglés Henry Purcell, una pieza íntima a la que siguió A Chloris del cantante y compositor venezolano nacionalizado francés Reynaldo Hahn. La siguiente obra, también acompañada de la guitarra, fue De los álamos vengo, madre, en el arreglo de Joaquín Rodrigo. Park la cantó con gracejo español. Las siguientes obras fueron las Canciones clásicas españolas del barcelonés Fernando Obradors, el Ave María de Schubert arreglada para acompañamiento de guitarra y dos arias, Deh vieni, non tardar (Las bodas de Fígaro, Mozart) y Una voce poco fa (El Barbero de Sevilla, Rossini). La primera parte la cerró brillantemente el guitarrista Rafael Aguirre con la Gran jota de concierto de Francisco Tárrega.

No hubo descanso y, a continuación, Hera Hyesang Park volvió a salir al escenario con un vestido ajustado largo y negro, sin cola, muy apropiado para el repertorio que iba a interpretar seguidamente: Like the Wind that met with Lotus de la compositora surcoreana Joowon Kim y Cinco canciones negras de Xavier Montsalvatge. Sophia Muñoz supo acompañar muy bien a la soprano, creando atmósferas con sonoridades del folclore coreano, español y cubano. Hera Hyesang Park se atrevió también con el género chico. Acompañada de Rafael Aguirre y Sophia Muñoz, interpretó con mucha soltura y presencia escénica No sé qué siento aquí de la zarzuela Château Margaux de Manuel Fernández Caballero. En algún momento, el sonido amplificado de la guitarra, siempre difícil de ajustar, cubrió innecesariamente al del piano. El recital terminó con una obra preciosa que emocionó al público, Psalm 23, un magnífico arreglo de una obra tradicional coreana hecho por Un-Yung La. El público aplaudió a raudales.

Hera Hyesang Park fue generosa y ofreció varias propinas de su CD de presentación, I am Hera, con el sello Deutsche Grammophon. Sí, ella es Hera, con presencia escénica y con una voz que dará mucho que hablar. Tiempo al tiempo.