MADRID / Erika Baikoff, una lucida presentación

Madrid. Teatro de la Zarzuela. 11-XII-2023. XXX Ciclo de Lied. Erika Baikoff, soprano. Soohong Park, piano. Obras de Schubert, Robert y Clara Schumann, Korngold, Rimsky-Korsakov, Prokofiev y Rachmaninov.
Una notable muestra de la universalidad de la música se vivió en esta sesión madrileña, con la soprano norteamericana de origen ruso Erika Baikoff, el pianista surcoreano de formación alemana Soohong Park y un programa entre germánico y eslavo.
Ante todo, se mostraba al público de Madrid la cantante, una voz de soprano juvenil de timbre claro y textura leve. En principio, una tesitura nada fácil para el canto de cámara. Pero Baikoff mostró una formación más que sólida la cual, a partir del esmalte tímbrico natural, dio intensidad de color y penetración a los momentos más intensos, al tiempo que hilaba de modo finísimo cuando correspondía.
En materia de repertorio se mostró educada e imaginativa para ir desde el núcleo del romanticismo hasta su expresión decadentista y adentrarse en el expresionismo del siglo XX. Así se pudo diferenciar, con tenues matices, a Schubert del matrimonio Schumann, el sensualismo elegante y expansivo de Korngold de la narrativa pintoresca de Prokofiev y el gozoso patetismo de Rachmaninov. Baikoff rayó a gran altura en las piezas narrativas como la balada schubertiana El enano, la escena schumanniana de La flor de loto para culminar con El patito feo, una curiosa suerte de microcantata profana con aire de cuento infantil y fórmulas expresionistas, que la soprano resolvió montando un imaginario tinglado de bolsillo. Item más pudo pasar por la coquetería sentimental y salonera de Korngold para llegar al país del dolor, la melancolía y la voluptuosidad, todo por junto, de Rachmaninov.
Soohong Park actuó con corrección en el repertorio tudesco para echar el resto con los rusos donde la vibración expresiva de la soprano halló el contrapunto fraterno del teclado.
Blas Matamoro
(fotos: Elvira Megías)


