‘Letanías’, el Moniuszko más conservador

MONIUSZKO:
Requiem Aeternam. Ingrida Gápová, Marion Eckstein, Sebastian Mach, Maximilian Aergmann. Gellert Ensemble. Goldberg Baroque Ensemble. Director: Andrzej Szadejko. MDG (1 CD)
Stanislaw Moniuszko representa en su propia trayectoria vital y musical la situación de Polonia entre 1819 y 1872, sus límites vitales. Nacido cerca de Minsk, en la actual Bielorrusia, con amplias estancias en Vilna, hoy capital de Lituania, y establecido en Varsovia, su geografía vital recorre lo que en su momento fuera la gran Confederación Polaco-Lituana, fagocitada a finales del siglo XVIII por Rusia, Austria y Prusia por medio de tres sucesivos repartos.
Temeroso de la mayoritaria influencia cultural rusa, su padre lo envió a perfeccionarse en la música a Berlín, donde Moniuszko fue alumno de la famosa Sing-Akademie. Ello se evidencia en este conjunto de letanías escritas entre 1854 y 1855 para la Virgen de Ostra Brama, la Virgen de la Puerta de la Aurora de Vilna, la imagen mariana más venerada por los polacos después de la de Czestochowa. Evidentemente, no encontraremos aquí rastro alguno del nacionalismo polaco por el que Moniuszko ha pasado a la Historia a través de sus canciones y óperas. No, aquí tenemos una obra más bien estilísticamente conservadora que se sitúa a la sombra del Mendelssohn de sus grandes oratorios, con una estructura del texto similar a la de un oratorio y alternancia de números a solo y corales bien construidos.
La grabación tiene poco relieve espacial y el sonido de la orquesta suena algo lejano y plano. Una pena, porque la música es atractiva y la orquesta muestra un atractivo empaste. El coro del Geller Ensemble suena compacto. El problema aquí viene de parte de los solistas, meramente salvables en el caso de soprano y alto, pero deficientes en el caso de tenor y bajo. Las tres letanías se completan aquí con dos obras de perfil luctuoso, la marcha fúnebre por Antoni Orlowski y la cantata (para once voces solistas, coro y orquesta) Requiem aeternam.
Andrés Moreno Mengíbar


