LEÓN / Una fiesta de la música española en una España vaciada musicalmente

León. Auditorio Ángel Barja. 7-IX-2026. 39º Festival de Música Española de León. Cuarteto Bretón. Cuartetos de cuerda de Raquel Rodríguez, Rogelio Villar y Tomás Bretón.
El melómano pasa el verano rodeado de noticias de los grandes festivales, viendo con envidia lo que nos cuentan los críticos de las grandes orquestas y eventos. Algunos festivales incluso se prolongan y hacen una rápida gira por España, con gran ruido mediático y sobre el escenario. Es el mundo en que vivimos, donde nos absorbe lo grandioso e instagrameable. Pero festival deriva de fiesta, es decir, de celebración, en este caso de la música. Y esto es lo que se vive calladamente en León desde hace casi 40 años, gracias a la iniciativa del violinista Miguel Fernández Llamazares y su Orquesta Ibérica, formación residente, con el apoyo de Julia Franco. Con las mínimas ayudas institucionales, hasta el punto de que este año la Orquesta de Castilla y León ni siquiera ha participado, formación cada vez más reacia a salir de Valladolid.
La inauguración se ha realizado este año con un concierto a cargo del Cuarteto Bretón, una excelente formación que lleva desde 2003 defendiendo este repertorio, formado por magníficos músicos: Anne-Marie North (violín), Antonio Cárdenas (violín), Rocío Gómez (viola) y John Stokes (violonchelo). Buen ejemplo de la calidad del ambiente musical de nuestro país, muchas veces oculto por los grandes fastos musicales, con gente con ganas de explorar repertorios y hacer disfrutar de la buena música.
El concierto nos mostró los diferentes caminos del cuarteto en España. Se inició con Density de la compositora ovetense Raquel Rodríguez, una obra de 2007. Hay que felicitarse de que más allá del estreno las obras se incorporen al repertorio y puedan seguir escuchándose. Density, más allá de la idea programática que señala la autora en torno a nuestro conocimiento del Sol, explora en dos partes diferentes texturas, con un lenguaje no vanguardista dentro de un enfoque equilibrado y unos interesantes juegos rítmico al final. El Cuarteto en Re Mayor del leonés Rogelio Villar es una obra amplia y hermosa, de un compositor que merece ser más conocido. Se le ha calificado como el Grieg español, calificativo que viene muy bien para este cuarteto, luminoso y limpio. El material folklórico leonés no condiciona la expresión y el buen trabajo con los instrumentos, con una expresión que va desde el sentimiento romántico hasta los alegres ritmos del scherzo, siempre con toques de melancolía.
La segunda parte estaba dedicada a una de las grandes piezas del repertorio cuartetístico español: el nº 2 de Tomás Bretón “Dramático”. El Cuarteto Bretón, haciendo honor a su nombre, ha podido grabarlo en un reciente registro que ha titulado Aeternae. Un magnífico disco autogestionado, lo que refleja la desidia de las instituciones hacia nuestra música y el mérito heroico de nuestros músicos por explorar nuevas y valiosas músicas. Es un cuarteto intenso y denso, una de las mejores obras de Bretón, con texturas imbricadas, ricas modulaciones e intensidad expresiva, muy posromántica. Tampoco faltan momentos de lirismo a lo Mahler, como la romanza del segundo movimiento. El Cuarteto Bretón mostró su dominio en explorar una obra compleja, nada cómoda, ofreciendo excelentes resultados. Sin duda, cerró una gran noche, que el público aplaudió con emoción. Un concierto que abre un extenso programa del que debería haber mayor eco para disfrute real de los aficionados a la mejor música.
Víctor Sánchez Sánchez


