Las mitologías de Anna Clyne

Las mitologías de Anna Clyne

ANNA CLYNE: Mitologías (obras orquestales) / Jennifer Koh, violín. BBC Symphony Orchestra. Dirs.: M. Alsop. S. Oramo, a. Litton. A. De Ridder / Avie

****

El difunto Michael Kennedy, crítico honesto donde los hubiese, me dijo que al llegar a los sesenta años sus oídos habían sacado la bandera blanca respecto de la música contemporánea. Luego tuvimos una discusión acerca de algunas obras recientes de Birtwistle y Maxwell Davies y nos separamos, como siempre, como buenos amigos. Hoy en día, tras haber superado hace tiempo el umbral de edad de Michael para la nueva música, mi curiosidad por los compositores vivos sigue viva y activa.

Escuché por primera vez el concierto para violín de Anna Clyne a la Sinfónica de Chicago y me encantó en el acto. Se trata de algo bastante inusual para un estreno moderno, pero Clyne es experta en enmascarar la complejidad con sonoridades tarareables, e inmediatamente marqué el nombre de la compositora como alguien a quien seguir. Ahora tiene cuarenta años, y puede que éste sea su debut discográfico, pero hay muchas cosas en el álbum que proporcionan un placer instantáneo o, al menos, una validación de la continua relevancia de la forma clásica en la tercera década del siglo XXI.

Su concierto para violín, titulado The Seamstress (La costurera), constituye el núcleo del álbum. Basado en aires folclóricos y una serie schoenbergiana de doce notas, posee resonancias del concierto de Alban Berg cruzado con el té con pastas ingleses en el césped. Jennifer Koh, quien interpretó la obra en el estreno en Chicago al que tuve la suerte de asistir, ofrece aquí una lectura mucho más fervorosa junto con la Orquesta Sinfónica de la BBC y el director Sakari Oramo. La obra tiene todo lo que busco en un concierto para violín: novedad, virtuosismo y optimismo.

La pieza que da título al álbum, Mythologies, fue un encargo de la BBC para la apertura de los Proms de 2013, una elección difícil en una temporada que celebraba los centenarios de Verdi, Wagner y Britten. Clyne aceptó el reto con plena confianza. A modo de desenfadado collage, la obra condensa en cinco minutos un caleidoscopio de sugerencias e influencias musicales. Night Ferry, la pieza más temprana y larga del programa, es un viaje de ida y vuelta a la oscuridad.

Quiero escuchar más de Anna Clyne. Actualmente trabaja con la Scottish Chamber Orchestra.