Las autoridades aduaneras de Moldavia confiscan un violín guadagnini valorado en dos millones de euros

Las autoridades aduaneras de Moldavia confiscan un violín guadagnini valorado en dos millones de euros

A los habituales problemas que ya padecen los músicos cuando tienen que desplazarse con sus instrumentos en aviones o trenes, viene a unirse ahora otro mucho más preocupante: la posibilidad de que las autoridades aduaneras de ciertos países confisquen, en un exceso de celo, el instrumento si su dueño o su cesionario no puede demostrar, mediante el pertinente recibido de compra, que realmente es suyo.

El pasado mes de mayo dábamos cuenta de que la Comandancia de Carabineros para la Protección del Patrimonio Cultural de Bolonia se había incautado en la ciudad italiana de Tarvisio, que hace frontera tanto con Austria como con Eslovenia, de buena parte de la colección de instrumentos de la Fundación Orpheon, perteneciente al violagambista cubano José Vázquez, quien había fallecido unas semanas antes en Viena víctima de la Covid. Los hermanos de Vázquez regresaban a la capital austriaca con la colección (en la que no solo había instrumentos musicales, sino también otras obras de arte), cuyo valor es incalculable, y no pudieron demostrar la titularidad de la misma. No hay noticias, por ahora, de que las autoridades italianas hayan devuelto la colección de Vázquez a la familia de este.

Llega ahora la noticia de las autoridades aduaneras de Moldavia han confiscado el violín “Ida Levin” fabricado en el siglo XVIII por el lutier placentino Giovanni Battista Guadagnini, valorado en dos millones de euros. Los violines de Guadagnini, algo posterior en el tiempo a Stradivari, Amati o Guarneri, son denominados por algunos como los “stradivarius de los pobres”. No obstante ello, los instrumentos de Guadagnini son muy apreciados no solo por sus excelentes cualidades sonoras, sino por lo escasos que son.

Los funcionarios de aduanas del aeropuerto internacional de Chisinau requisaron el guadagnini que portaba la violinista moldava Alexandra Conunova [en la foto], a la que abrieron una causa penal por intento de contrabando. Conunova no pudo demostrar la procedencia del instrumento, al no ser ella su propietaria. El violín confiscado pertenece al violinista suizo Cedric Berger, quien se lo había prestado a su colega para una serie de conciertos que tiene prevista para los próximos meses. Conunova ha ganado numerosos premios en concursos internacionales como los de Hannover, Moscú, Bucarest, Londres o Singapur.

El Ministerio de Cultura de Moldavia se ha disculpado por el “exceso de celo” de los funcionarios de aduanas del aeropuerto, pero lo cierto es que el violín “Ida Levin” continúa en depósito y no se sabe cuándo le será devuelto a su legítimo propietario o a la cesionaria. Sergiu Prodan, ministro de Cultura, asegura que ya ha hablado con Conunova y que está haciendo todo lo posible para aclarar la situación.