La intensa belleza de Dowland por Musicall Humors

DOWLAND:
Lachrimae, or seven teares (integral). Musicall Humors. Léonard, Milne, Rignol, Boulanger y Cheatham, violas da gamba; Thomas Dunford, laúd. ALPHA (1 CD)
Lachrimae, or seven teares, figuradas en siete pavanas apasionadas, con varias otras pavanas, gallardas y alemandas, dispuestas para laúd, violas o violines, en cinco partes; así tituló Dowland a esta colección referencial que publicó en 1604, y que contiene las 7 pavanas del Lachrimae y otras 14 piezas, incluyendo Semper Dowland semper Dolens.
En la Inglaterra Tudor la melancolía era fuente de refinada belleza e inspiración; esta colección es una de las expresiones de dolor más profundas y conmovedoramente hermosas jamás compuesta por Dowland, en un ciclo que expresa desde la soledad hasta el amor a través del simbolismo de las lágrimas, con variaciones tratadas en contrapunto sobre el tema de Flow my Tears, ya planteado en su pavana Lachrimae de 1596.
Nos encontramos ante una grabación absolutamente referencial, de una belleza intensa e inaudita. Musicall Humors nos ofrece la colección completa, pero en una secuencia de pavanas seguidas de gallardas, que refresca nuestros oídos con el contraste, frente a la disposición habitual. El laúd preciosista, delicado y creativo de Thomas Dunford articula el exquisito trabajo del consort, que muestra una compenetración absoluta junto al bello timbre de cada viola, así sea en la resonancia profunda, la brillantez del contrapunto, el discurso armónico o las disonancias. Todo el desafío del contrapunto está resuelto con una apasionada búsqueda de la belleza esencial.
Otra buena decisión es haber ido rotando a los violagambistas dentro del consort, así que también va cambiando el colorido en función de quien está a cargo del cantus principal y del resto de voces, con su personalidad. Así podemos apreciar, por ejemplo, la viola soprano con intensos armónicos de dolor de Lucile Boulanger en Lachrimae Antiquae Novae, pero sería injusto destacar a unos sobre otros en este disco sublime.
Manuel de Lara Ruiz


