Scherzo | CRÍTICA DISCOGRÁFICA / Johannes Pramsohler y Philippe Grisvard vuelven a juntarse, por Eduardo Torrico

Johannes Pramsohler y Philippe Grisvard vuelven a juntarse

Johannes Pramsohler y Philippe Grisvard vuelven a juntarse

A CEMBALO CERTATO E VIOLINO SOLO
Sonatas para violín y clave de J.S. Bach, C.P.E. Bach, Telemann, Scheibe, Schaffrath y J.G. Graun. Johannes Pramsohler, violín. Philippe Grisvard, clave. AUDAX 13783 (3 CD)

Los siempre brillantes Johannes Pramsohler y Philippe Grisvard vuelven a juntarse para ofrecer un programa tan original como atractivo: al lado de las seis Sonatas para violín y clave BWV 1014-1019 (o, para ser más precisos, Sonatas “A Cembalo certato e Violino solo”, pues así las bautizó Bach, ya que en ellas el clave no se limita a acompañar al violín, sino que tiene idéntico protagonismo), la Sonata en Sol menor BWV 1020 y la Sonata en Fa mayor BWV 1022, aparecen sonatas para el mismo orgánico debidas a músicos alemanes coetáneos: Carl Philipp Emanuel Bach, Georg Philipp Telemann, Johann Adolph Scheibe (que, aunque nació en Leipzig, era más danés que alemán), Christoph Schaffrath y Johann Gottlieb Graun. Las obras seleccionadas de estos tres últimos son primicia discográfica.

La inclusión de Scheibe, que fue también un destacado crítico y teórico, no es casual: si bien consideraba a Bach, junto a Haendel, como el más importante compositor para teclado, la opinión que tenía de él era bastante negativa. Le culpaba de ser “grandilocuente”, de que su música era “artificial”, de que su estilo resultaba “confuso” y de que sus adornos “extraordinariamente elaborados” oscurecían la melodía y la armonía. Con tales afirmaciones, lo que sorprende es que Scheibe pudiera ganarse la vida como crítico (¡vaya oído que tenía!), aunque lo cierto es que su música no está exenta de calidad (tampoco es que se haya grabado mucha; Concerto Copenhagen, por ejemplo, registró varias sinfonías y conciertos para Chandos a principios de los 90).

Más allá de tan sugerente programa, la adquisición de este álbum se me antoja imprescindible, pues estamos ante una de las más logradas lecturas de las Sonatas “A Cembalo certato e Violino solo” de Bach. Pramsohler y Grisvard son dos talentos inasibles y aquí lo vuelven a demostrar una vez más.

Eduardo Torrico

(Foto: Edouard Brane)

(Crítica publicada en el nº 385 de SCHERZO, de junio de 2022)