Scherzo | ENTREVISTA / James Gaffigan: Entre Berlín y Valencia

James Gaffigan: Entre Berlín y Valencia

James Gaffigan: Entre Berlín y Valencia

Es uno de los grandes directores de su generación ya cuarentona. Su dirección de Wozzeck de Alban Berg el pasado mes de mayo en el foso del Palau de les Arts ha sido uno de los acontecimientos líricos de la temporada española. James Gaffigan, director musical de la Ópera valenciana y de la Komische Oper de Berlín, habla claro y sin paños calientes. Neoyorquino de 1979, se expresa con esa inteligente llaneza que distingue a los mejores estadounidenses. En esta entrevista conversa de sus proyectos, ilusiones e ideas. En Valencia y en el mundo. Atisba el horizonte con ilusión y entusiasmo. Vive un momento dulce. De éxito y reconocimiento. Disfruta de una edad en la que un director de orquesta aún es considerado joven. Quizá por ello, mira más al porvenir que a un pasado ya cargado de éxitos. Se reconoce “abierto” pero “exigente”, y no vacila en afirmar que la calidad de la Orquestra de la Comunitat Valenciana —titular del Palau de les Arts— no desmerece de las grandes orquestas que pueden acudir a nuestra mente. “Y no lo digo por ser amable, lo creo honestamente”, apostilla. Sin cortarse un pelo, el pasado mes de junio declaró al boletín de la Sinfónica de Chicago: “La Orquestra de la Comunitat Valenciana es, con diferencia, la mejor formación sinfónica de España”. La polémica está servida.

 

Cuando en junio dirigió la Sinfónica de Chicago en su sede del Symphony Center, la orquesta publicó en su boletín digital una entrevista en la que usted aseguró sin vacilar que la Orquestra de la Comunitat Valenciana es, “con diferencia”, la mejor orquesta de España. Aquellas declaraciones tuvieron repercusión no solo en el ámbito estadounidense, sino también en el español, donde corrieron como la pólvora. ¿No le parece un juicio temerario, máxime al ser usted su titular? Recuerda a cualquier padre que inevitablemente piensa que su bebé es el más bonito del universo…

Por supuesto que hay quien pueda pensar que decir que la Orquestra de la Comunitat Valenciana orquesta es la mejor de España es una declaración temeraria. En cualquier caso, no estoy seguro de si esas fueron exactamente mis palabras. Pero creo que hacer una declaración así es en parte la verdad y en parte consecuencia de ser el ‘papá’ de la orquesta. Soy, por supuesto, un papá orgulloso de su hijo, y como, tal, crees que tu hijo es el mejor. Pero la realidad es que tenemos la orquesta más versátil, en el sentido de que puede pasar de un estilo a otro de una manera muy rápida. Creo que sus músicos sobresalen tanto en el repertorio de principios del siglo XX —como lo han hecho en Wozzeck—, o en una compositora viva como Saariaho, como a la vez en el de grandes compositores de ópera, como Verdi, Puccini o Wagner. Cuando hablo de la OCV, cuando me estoy jactando de ella en los Estados Unidos, por supuesto que voy a decir grandes cosas y, como digo, es la mitad de la verdad absoluta y la mitad de ser un padre muy orgulloso y líder de ella. Así que cuando hablo con mis colegas en Estados Unidos, estoy presumiendo, por supuesto, pero también hay mucho de verdad. Puedes hacer la misma comparación con la comida o el vino: por ejemplo: si tengo una bodega en Burdeos y digo que hago el mejor Burdeos, esa es una declaración imposible porque todos tienen gustos y una paleta diferente de lo que aprecian. Diferentes personas quieren cosas diversas, estilos distintos. Así que, al final, creo que es una orquesta extraordinaria, una de las mejores del mundo y pienso con seguridad que una de las mejores de España.

¿Y dónde se ubica usted?

No es una pregunta sencilla. Soy consciente de cuál es mi fuerte, de lo que puedo hacer bien. Dirigir un colectivo como una orquesta tiene mucho que ver con la confianza y la psicología de la gente que tienes enfrente. No creo en un perfil del director ‘dictador’ que impone cómo tienen que ser las cosas, creo en la colaboración. Soy una persona muy abierta, pero eso no quiere decir que no sea, a la vez, muy exigente. Combinar estas dos facetas, la flexibilidad con la exigencia, es una de las cosas que se me dan mejor. No creo que sea yo quien tenga que decir cuál es mi posición entre mis colegas. Más bien es una tarea de ustedes, los críticos. Me tomo mi trabajo muy seriamente y siempre intento obtener los mejores resultados posibles. Y cada vez que me pongo frente a una orquesta me doy cuenta de lo afortunado que soy de poder dedicarme a lo que me dedico.

Hace ahora un año, cuando se anunció su nombramiento como director musical del Palau de les Arts, dijo que soñaba con que “la orquesta de Les Arts viaje a los principales festivales del mundo”. Ha transcurrido tiempo y el horizonte sigue vacío de viaje y giras internacionales.

Hemos pasado por un momento difícil para el mundo de la música debido a la pandemia y los desafíos que todavía tenemos con el covid. Así que, por supuesto, viajar está muy presente en mi mente y en mis conversaciones con Jesús Iglesias [director artístico del Palau de les Arts]. De hecho, hemos sido invitados a varios festivales, pero luego hay que ver cómo se pueden concretar estas propuestas desde un punto de vista económico, y conciliarlas con los propios planes de trabajo de la orquesta y su temporada en Valencia. Hacer presentaciones aisladas en ciudades como Ámsterdam o Londres, o países como Suiza (solo ir allí para tocar una vez) no es factible financieramente. Artísticamente tampoco es una gran idea. Haremos giras tan pronto como sea posible disponer de un buen plan con varias fechas o algunos lugares, o incluso algunas residencias, creo que todos estaremos interesados en eso. Es un desafío en este momento en el que todo se ha ralentizado como consecuencia del covid. La realidad de las giras difiere mucho en este momento de cómo estábamos hace 5 o 7 años. (…)

Uno de los problemas de la OCV es su reducida plantilla. Cuando llegó, dijo que pretendía llegar a una orquesta, correctamente estructurada, de al menos 79 músicos. Parece que este objetivo está cercano. Recientemente se han convocado 16 plazas, con su concurso en el jurado. ¿Cuántos nuevos músicos se han incorporado? ¿Mantienen el nivel sobresaliente de la época de Lorin Maazel y Zubin Mehta?

He de reconocer el trabajo de Jesús Iglesias para mantener el rumbo, cumplir con el cronograma para cubrir todas estas plazas en la orquesta. He jugado un papel muy importante en todas las audiciones, estando presente al menos en las rondas finales de casi todas de ellas. Es extraordinario el talento que hay ahí fuera cuando llega el momento de buscarlo. Y en este momento muchas orquestas no convocan plazas porque de ese modo ahorran dinero. En nuestro caso, sabemos que necesitamos cubrir estos puestos y estamos consiguiendo un nivel muy alto de músicos, ya sean solistas que vienen de otras orquestas importantes o incorporando jóvenes talentos españoles —algunos de ellos valencianos— que siempre han estado ahí y estamos muy orgullosos de poder reclutarlos. Así que estoy muy satisfecho de la cantidad de plazas que hemos cubierto en tan poco tiempo. Y yendo a su pregunta sobre el nivel de las personas que estaban allí desde el principio en el momento en que comenzó con Maazel y Mehta, creo que estas personas de alguna manera marcan los estándares de selección. Están tocando bien, todavía tienen un alto nivel y están muy contentos de hablar sobre el pasado y los días de ‘gloria’. Pero lo interesante ahora es que casi estamos llegando a un lugar donde la mitad de la orquesta serán nuevos miembros, mezclándose con los miembros más antiguos. Digo músicos mayores de la orquesta, cuando realmente no hay muchas personas mayores en la orquesta. Tenemos una combinación de personas que tienen la experiencia de haber comenzado con Lorin Maazel y Zubin Mehta, y la sangre nueva que está llegando, que ni siquiera han visto un concierto dirigido por Maazel o Mehta. Eso es interesante para mí. Que compartan historias, que compartan experiencias. Creo que los más jóvenes inspiran a los más antiguos y viceversa. (…)

Justo Romero

[Foto: Miguel Lorenzo]

(Extreacto de la entrevista publicada en el nº 387 de SCHERZO, de septiembre de 2022)