Gracias a todos… y seguimos

El Observatorio de la Cultura, que publica cada año la Fundación Contemporánea y en el que participan más de doscientos profesionales, ha situado en su resumen de 2024 a SCHERZO como la tercera mejor revista cultural española. Por delante se encuentran los suplementos de los cinco diarios de mayor circulación nacional y, con dos y una décimas, respectivamente, de valoración por encima de la nuestra sólo dos cabeceras especializadas: Caimán, dedicada al cine, y Exit al arte y la fotografía. Entre las revistas de música clásica, la siguiente clasificada se encuentra en el puesto decimoctavo y con menos de la mitad de las nominaciones que recibe SCHERZO. Por otra parte, ninguna publicación digital de música clásica aparece en el ranking correspondiente mientras el reforzamiento de esa línea ha sido uno de nuestros objetivos en los últimos años y seguirá siéndolo en los venideros.
No se trata, como pueden fácilmente comprender nuestros lectores, de sacar pecho sino de compartir con ellos la valoración que el propio sector de la cultura ha hecho de nuestro trabajo, más aún si tenemos en cuenta que el de la música clásica es un dominio que no alcanza ni de lejos la irradiación que logran el cine, la literatura, el arte o la fotografía. Han sido más de mil profesionales responsables de fundaciones, directores de museos, instituciones e industrias culturales, editores, productores, promotores, galeristas, artistas y creadores de todas las áreas, además de gestores privados y públicos. Por eso el consenso obtenido acerca de la calidad e influencia de nuestra revista debe llenarnos de satisfacción, sí, pero también confirmarnos en la idea que ha marcado siempre la trayectoria de SCHERZO: sumar información, crítica e investigación y reunirlas en el punto justo en el que, juntas, se abran a un amplio abanico de lectores. Y hacerlo con independencia, sabiendo que es precisamente ahí donde una publicación, cultural o no, jamás podrá fallar a quienes confían en ella. Un camino que, reconocemos una vez más, no podremos recorrer sin nuestros lectores y nuestros anunciantes, sin aquellos que llevan tanto tiempo a nuestro lado.
Por cierto, una de nuestras ideas editoriales más recurrentes ha sido la de la necesidad por parte del Ministerio de Cultura de un nuevo estatuto del INAEM que lo convirtiera en una agencia estatal. Pues bien, estos días el ministerio ha hecho pública una nota en la que se decía textualmente que “el INAEM cumple hoy con dos funciones centrales, hasta ahora desarrolladas por el mismo organismo autónomo. Por un lado, el fomento de la música y las artes escénicas, y por otro lado la creación y exhibición artística. Con esta reforma, se creará una nueva Dirección General de Artes Escénicas y Música que asumirá la función del fomento de la música y las artes escénicas. A su vez, la creación y exhibición artística se llevará a cabo desde el organismo autónomo”.
La nota del ministerio aclara muy poco en realidad, habla de desdoblamiento de funciones en una dirección general y un organismo autónomo con la misma cabeza rectora, la de Paz Santa Cecilia, directora del actual INAEM. Pareciera que la idea fuese la de que la creación de la nueva dirección general hiciera innecesario variar la naturaleza jurídica del INAEM, lo que hace dudar de la eficacia a corto plazo de la medida en lo puramente gestor —bien sea verdad que a nadie se le oculta los obstáculos difíciles de salvar que podrían presentarse desde el propio Consejo de Ministros. De la nota de prensa, pura declaración de intenciones por el momento, se deduce que no habrá incremento del gasto público —con Hacienda hubiéramos topado— y que no cambia la naturaleza jurídica del INAEM. Queda, pues, por explicar bastante mejor la operatividad de la nueva estructura, hoy reducida a la impresión de que la dirección general será la responsable política de las grandes líneas, mientras el INAEM quedará para lo que podríamos llamar las cuestiones prácticas, incluidas la producción y los recursos humanos.
Se nos anuncia que el proceso —“un proyecto de legislatura”, lo ha llamado el ministro— culminará a lo largo del primer semestre de este 2025. En todo caso, la información de que se dispone no es ni demasiado abundante ni demasiado clara y habrá que esperar aún —no hay tanto tiempo a no ser que los deberes estén muy bien hechos— a los necesarios trámites de audiencia y de información públicas y a los borradores de disposición que aparezcan en el correspondiente portal de transparencia. Y a partir de ahí opinaremos todos con un mayor y necesario conocimiento de causa. ¶


