Generoso recital de las hermanas Boulanger

BOULANGER, Nadia & Lili:
Les heures claires. Integral de canciones. Lucile Richardot, mezzo. Anne de Fornel, piano. Y Stéphane Degout, barítono; Raquel Camarinha, soprano; Sarah Nemtanu, violín; Emmanuel Bertrand, violonchelo. HARMONIA MUNDI (3 CD)
La vida corta de una artista insuperable: Lili Boulanger (1893-1918). La vida larga de una personalidad total: su hermana mayor, Nadia Boulanger (1887-1979). Lo creativo de ambas se encierra en el resumen generoso de este recital en tres CD. Hay que dejar aparte el aspecto más importante de Nadia, su labor pedagógica durante décadas; sabemos que Nadia es, por ejemplo, la que formó la primera generación de compositores estadounidenses.
Pero hay un aspecto creativo, que se expresa en música vocal, que emparenta a las dos Boulanger con sus contemporáneos; mayores, como Debussy; poco mayores, como Ravel; o bajo la impronta de la otra escuela, la de César Franck, cuyos discípulos siguieron el dictado del maestro belga. Nadia y Lili supieron bandearse entre estas escuelas, que al fin y al cabo presentaban certidumbres efímeras (Vincent d’Indy), inspiraciones bellísimas (Chausson) o el futuro encerrado en hermosas piezas que negaban la forma y la secuencia del momento (Debussy).
Ahí está el sentido de este recital, despliegue de canciones (y alguna pieza de cámara como las Piezas para violonchelo y piano de Nadia), no siempre para una sola voz. Culmina en un ciclo como Clarières dans le ciel, trece mélodies con poemas de Francis James, música sublime de Lili. Hay otras destacables, como el ciclo Les Heures claires, ocho mélodies de Émile Verhaeren, música de Nadia con Raoul Pugno, que fue acaso (¿qué sabemos?) un amor de la joven, un caballero que la formó y con quien viajó en giras. E
n fin, la biografía de Nadia no brilla por historias de amor. Estamos ante recitales que merecerían detalle porque son bellos y están interpretados por un tándem artístico espléndido, Lucile Richardot, mezzo; Anne de Fornel, piano; con el ocasional concurso de otras voces e instrumentistas reseñados arriba. Un álbum excelente que sorprenderá a quien se haya paseado por el sonido de aquella época.
Santiago Martín Bermúdez


