Fallece Héctor Zaraspe, maestro de ballet argentino vinculado a la danza española

Ha muerto, a los 92 años, el exbailarín y maestro Héctor Zaraspe, reputado profesor de grandes estrellas de la danza española y del ballet clásico, como Mariemma, Antonio Ruiz Soler, José Antonio Ruiz, Carla Fracci, Olga Ferri, Margot Fonteyn, Rudolf Nureyev, Julio Bocca o Paloma Herrera, entre otros muchos, contando con que dio también sus enseñanzas a Antonio Gades, Luisillo y Luis Fuente. Fue decano de los maestros de ballet de la Julliard School de Nueva York.
Zaraspe falleció el pasado 13 de febrero en su casa de Manhattan. Había nacido en Aguilares (Tucumán), al sur de Argentina, el 4 de junio de 1930. Empezó a estudiar folclore a los 8 años y, ya trasladado de muy joven a Buenos Aires, tuvo como primer maestro a Otto Weber. El mismo Zaraspe decía con orgullo que no teniendo dinero para pagarse las clases, lo hacía con lo que tuviera a mano, “una gallina y unos huevos, o limpiando los salones de danza”. Poco después accedió a los cursos de meritorios varones en el Teatro Colón, donde recibe enseñanzas de Gemma Castillo y Esmée Bulnes. Bulnes, siendo la maestra de cabecera de Carla Fracci en la Escuela del Teatro alla Scala de Milán, fue el puente de plata entre la ballerina italiana y Zaraspe, que después trabajaron mucho en múltiples ocasiones y forjaron una amistad que duró toda la vida.
Durante sus años formativos, Zaraspe alternó muchos trabajos y, entre ellos, se inició en la docencia en la Escuela de Artes y Oficios de Morón, donde descubrió sus dotes e interés en la didáctica del ballet. En 1954 logró reunir el importe del pasaje en barco, y zarpó “con cinco dólares en el bolsillo” a Europa, recalando en Madrid, donde pudo empezar a dar clases de ballet. La bailarina y coreógrafa Mariemma lo conoció en un estudio madrileño y lo contrató para su compañía. Al mismo tiempo, Antonio Ruiz Soler lo fichó para una gira internacional. Con ambos, amplió sus conocimientos de las danzas y los estilos españoles.
A principios de los años 70, conoció a Rudolf Nureyev, que poco tiempo atrás había hecho su sonada evasión en un aeropuerto de París (que en esos momentos hacía pareja escénica con Rosella Hightower). Como detalla Constanza Bertolini en su obituario del diario La Nación, ya en Estados Unidos, Nureyev vio bailar al artista español Luis Fuente, alumno de Zaraspe, y así Nureyev se interesó por su lección y sus métodos de clase.
Después de una década en España y en contacto con muchos artistas de la danza española, Zaraspe obtuvo un contrato con el American Ballet Center de Nueva York, donde asentaría su prestigio de buen maestro en la ciudad y de donde pasaría a la Julliard. En ella permanecería como maestro más de 35 años, hasta su jubilación. En su larga etapa norteamericana, Zaraspe fue instructor y maestro en el American Ballet Theatre y en la Metropolitan Ópera, además de Hamburgo, Ginebra, el Teatro Colón de Buenos Aires, y el teatro Teresa Carreño de Caracas.
La relación de maestro-alumno con Nureyev se mantuvo y, cuando el ruso empezó a bailar con la británica Margot Fonteyn, llevaron a Zaraspe de maestro de cabecera. Al decir de algunos biógrafos de Nureyev y estudiosos de su vida, el papel de Zaraspe fue fundamental en la calistenia comunicativa de la mítica pareja. El maestro de Tucumán sostenía que trabajar con esas estrellas consagradas era una labor minuciosa y refinada, en la que no se enseñaba a bailar, sino a mantener las calidades y el brillo de la danza ya magistral.
La colaboración de Zaraspe en filmes de Hollywood no es muy amplia, pero comprende algunos títulos señeros como El capitán Jones (1959), dirigida por John Farrow y Franz Bachelin (artístico) y con Bette Davis y Marisa Pavan; Espartaco (1960), dirigida por Stanley Kubrick, con Kirk Douglas y Jean Simmons, y 55 Días en Pekín (1963), dirigida por Nicholas Ray, con Ava Gardner y Charlston Heston.
Señala igualmente Bertolini que en 1972 Zaraspe participó del documental biográfico sobre Rudolf Nureyev titulado I’m a dancer, y que fue, además, director del premiado y exitoso espectáculo Tango Pasión.
Roger Salas


