Fallece el violonchelista Sebastian Hess

Fallece el violonchelista Sebastian Hess

Según ha anunciado hoy en su cuenta de Facebook la presidente de la Hochschule für Musik Hanns Eisler de Berlín, Sarah Wedl-Wilson, el violonchelista Sebastian Hess falleció el pasado 1 de septiembre a consecuencia de un aneurisma. Hess había nacido en Múnich el 5 de enero de 1971 y en su día fue uno de los grandes prodigios jóvenes del violonchelo, hasta tal extremo que debutó con la Filarmónica de Nueva York, a las órdenes de Leonard Bernstein, cuando apenas tenía 18 años.

Hess consiguió destacar tanto con el violonchelo moderno como con el barroco, realizando con este último numerosas y muy notables grabaciones discográficas para el sello Oehms, casi siempre en compañía de su amigo el laudista Axel Wolff (Sebastian siempre tuvo la gentileza de enviarme esos CD en cuanto se publicaban). Recuerdo que también me facilitó una copia de la inencontrable grabación que había hecho en el sello Globe, junto al clavecinista Richard Egarr, de las tres Sonatas para viola de gamba de Johann Sebastian Bach, tocadas por Hess, por supuesto, con violonchelo.

Su repertorio abarcaba desde el Barroco hasta la música contemporánea, lo que le llevó a colaborar frecuentemente con compositores como Wolfgang Rihm, Jörg Widmann, Rodion Shchedrin, Wilhelm Killmayer, Hans Werner Henze o, incluso, Mikis Theodorakis, muerto solo un día después que Hess, el pasado 2 de septiembre.

No puedo decir que Hess fuera realmente amigo mío, aunque sí conocido. Lo traté varias veces cuando visitaba España para algún concierto o cuando le llamaban del Palacio Real para que tocara, un par de veces al año, los Stradivarius de la colección palatina al objeto de que no se ‘oxidaran’. Una común amiga me envió un whatsapp hará cosa de un mes: “Me telefoneó anoche Sebastian y lo noté muy raro, no entendí casi nada de lo que me estaba diciendo”. ¡Quién sabe si el pobre hombre estaba ya sufriendo los síntomas de la lesión que le ha quitado la vida!

Como buen bávaro, Sebastian era tremendamente reservado, aunque cuando tomaba confianza no dudaba en contar anécdotas propias o relacionadas con su familia. Una noche regresando a Madrid los dos en mi automóvil, después de haber tocado él en San Lorenzo de El Escorial, me relató que su bisabuelo había encontrado, flotando en el lago de Starnberg, el cadáver de Ludwig II de Baviera, el “rey loco”. La historia oficial dice que Ludwig se suicidó arrojándose a las aguas del lago, pero el bisabuelo de Sebastian afirmaba rotundamente que, cuando lo encontró, tenía tres balazos en la espalda. El destino es así de caprichoso: recientemente Hess había sido nombrado director artístico de Festival KulturSee que se celebra en ese mismo lago de Starnberg en que su bisabuelo encontró el cadáver de Luis II. Hess debía regir, a partir de este 2021, los destinos del festival, junto a la directora Martina Veh.

Se ha ido Sebastian Hess, pero siempre nos quedará su música.