Fallece el tenor Umberto Grilli

Fallece el tenor Umberto Grilli

Fue la década de los años setenta del siglo pasado la que conoció el mayor impulso profesional del tenor Umberto Grilli, quien acaba de fallecer a los 85 años. La noticia no ha sorprendido: llevaba varios años enfermo. Y treinta años retirado.  Grilli  disfrutó de un gran impulso profesional a nivel internacional al protagonizar Riccardo en la recuperación de la primeriza partitura verdiana Oberto, al lado de Angeles Gulín en 1977. Mereciendo, cosa rara, algunos elogios del jamás satisfecho Rodolfo Celletti. Su carrera, de hecho, estuvo un poco marcada “de rebote”, por exhibirse al lado de insignes colegas sopraniles, sin por ello quedar ninguneado por semejantes personalidades: Leyla Gencer (Alamiro en Belisario, Gennaro en Lucrezia Borgia, Leicester en Elisabetta, Enzo en La Gioconda), Mirella Freni y Adelaida Negri (Rodolfo en La Bohème), pero sobre todo Renata Scotto, con quien intervino tanto en recitales a dúo como en memorables representaciones (Lucia de Lammermoor, Maria di Rohan, Capuleti e i Montecchi, Anna Bolena (que cantó en Bilbao de nuevo con la Negri), La sonnambula (Madrid, 1970) o I Lombardi (como segundo tenor, Arvino; el primero, Oronte, un joven Pavarotti). Repertorio por lo relatado de bastante versatilidad por estéticas (lo extendió a Haydn: La pescatrici frente a nada menos que Jaime Aragall) y por exigencias vocales, facilitadas por un timbre de moderada potencia pero nunca sordo, inequívocamente mediterráneo, de agudos fáciles y emitidos buscando a menudo el favor del loggione. Su canto era en alguna medida cuidado y sobre todo seguro, asimismo de características italianas, su expresividad sobria. Estuvo casado con Gabriella Pedicone, a quien conoció cuando era alumno de Adelaida Saraceni (¿la recuerdan?: la Norina del Don Pasquale con el imperecedero Ernesto de Tito Schippa).