Fallece Adelaida Negri, la soprano sin fronteras

Fallece Adelaida Negri, la soprano sin fronteras

A pocos meses de sus 76 años falleció Adelaida Negri en su ciudad natal, Buenos Aires, donde debutara en su Teatro Colón en 1974 como Hanna Glawari, desarrollando posteriormente una dilatadísima carrera internacional en magnífica compañía, si se acude a una referencia únicamente tenoril de los mejores representantes de esta cuerda: además de los “tres” (Carreras, Domingo,  Pavarotti) pueden recordarse asimismo a Cossutta, Bonisolli, Shicoff, Dennis O’Neill, Ermanno Mauro, Veriano Luchetti, Umberto Grilli,  Martinucci, Luis Lima y un largo etcétera, comprendiendo dos generaciones de intérpretes.

Voz importante por timbre y proyección al servicio de un de inmediato reconocible temperamento, Negri disfrutaba de una extensión prodigiosa (hasta el Fa sobreagudo de la Reina de la Noche), cualidades que le permitieron enmascarar algunas debilidades (caídas de  tono, problemas de descontrol del vibrato o avaricia en las regulaciones).

Con la idea fija de convertirse en una nueva Callas, Negri trabajó un repertorio de extraordinaria variedad, sobre todo italiano aunque también francés, añadiendo del alemán la Leonore de Beethoven. Combinó a lo largo de su carrera tesituras de soprano ligera, lírica, spinto y dramática de agilidad, moviéndose además por estéticas diversas, del belcantismo al verismo, con alguna incursión en el barroco y el clasicismo. La bonaerense fue asimismo una paladina del rescate de partituras olvidadas, como la interesante Jone de Errico Petrella, que ofreció en Caracas en 1981, y fue una de las primeras cantantes interesadas en el repertorio lírico de cámara de Pacini, Mercadante y la Colbrán. Dejó registrada la casi totalidad de su oferta en numerosos discos y vídeos.

En los últimos años de su bien aprovechada actividad, como empresaria en la Casa de la Opera de Buenos Aires, Negri ejerció un alternativa porteña al Colón, organizando funciones a su medida siempre acogidas  con fervor por un público  fiel y entregado. Allá, además de los títulos más populares, llegó a representar, de nuevo inquieta e ilimitada de intenciones, rarezas como la Loreley de Catalani o la Cecilia de Refice.

En España la pudimos escuchar como Lady Macbeth (Madrid), Norma, Beatrice di Tenda, Amelia (Barcelona), Anna Bolena, Semiramide (Bilbao), Maddalena di Coigny (Palma de Mallorca).