Fahmi Alqhai: Sin límites

Fahmi Alqhai: Sin límites

La palabra emprendedor (“persona que emprende con resolución acciones o empresas innovadoras”) se queda corta para definir a Fahmi Alqhai (Sevilla, 1976). Violagambista virtuoso (en el sentido literal del término, es decir, “que domina de modo extraordinario la técnica de su instrumento”), ha sabido situar a Accademia del Piacere —el grupo que fundó hace cuatro lustros— a la vanguardia de la música antigua no solo ya en España, sino internacionalmente. La originalidad de sus enfoques —tanto los del contexto más clásico, como los del contexto del mestizaje— no dejan a nadie indiferente. En su inquieta mente no paran de agitarse las ideas, a cual más original. Por si no tuviera poco con todo ello, es director artístico del Festival de Música Antigua de Sevilla, que tendrá lugar, si la Covid-19 no lo impide, durante este mes de marzo.

Dentro de la catástrofe en general que ha sido 202o para el mundo entero y, en particular, para el sector de la música, ¿cómo resumiría lo que ha supuesto para Accademia del Piacere tan infausto año?

Creo que todo el mundo es consciente de cómo se encuentra el sector de la música: en horas muy bajas. Pero dentro de que todo está tan mal, con los teatros y los auditorios cerrados, sin apenas conciertos, con las agendas caídas desde hace muchos meses y con unas predicciones de futuro bastante pesimistas, la verdad es que a nosotros no nos ha aplastado todo ese peso. Hemos logrado mantener los proyectos más grandes, conservar la estructura de la empresa y hasta hacer alguna inversión. En cierta forma, podemos considerarnos unos privilegiados en medio de este desastre, aunque nuestras previsiones eran que 2020 sería un año pletórico para Accademia del Piacere: teníamos giras programadas por Estados Unidos, Canadá y Japón, íbamos a hacer nuestra presentación en la Filarmónica de Berlín, en la agenda figuraban por encima de los sesenta conciertos… Al final, 2020 se ha quedado en un año ‘malito’, aunque, viendo cómo lo han llevado otros grupos, nos podemos dar con un canto en los dientes. La situación es terrorífica, así que no debemos ser nosotros los que más nos quejemos.

En usted se dan tres facetas: la de artista, como violagambista; la de empresario, como director de Accademia del Piacere, y la de programador, como director artístico del Festival de Música Antigua de Sevilla (FeMÀS)… Me puedo hacer una idea de cómo han sido los últimos meses de su vida.

Para mí, los peores meses de la pandemia fueron los dos primeros, porque me encontré en una situación que no había vivido nunca y que nadie me había enseñado a vivir. Fueron dos meses de muchísimas dudas, de no saber qué iba a pasar con esto. Es que nuestros padres no han vivido nunca una crisis de estas características, ni han vivido una guerra; ni siquiera nuestros abuelos… Al principio, todos pensábamos que esto iba a acabar pronto y que no quedaba más remedio que confinarnos hasta que pasara, pero cuando compruebas que la cosa va para largo, que no hay actividad, que tienes que pagar a la gente que trabaja en tu empresa y responder ante tus hipotecas, pues te ves agobiado.

¿Cuál es la actual situación del FeMÀS?

Pues imagínese todo lo que hemos pasado tras dos cancelaciones el año pasado: el festival se cayó en las fechas previstas inicialmente y volvió a caer luego en las fechas de reprogramación. Eso ha dejado una hipoteca que nos va a marcar en la edición de este año y, probablemente, en la de 2022. Por ello, cruzo los dedos muy fuertemente para que ahora no se produzca otra hecatombe que obligue a cerrar de nuevo teatros y a dejar colgado también el festival de este año. Sería un desastre para todos. Si todo va bien, como espero, la inauguración será el 6 de marzo. Por si acaso, por si no se consigue doblegar la curva de los contagios y hay que cerrar otra vez los teatros o mantener las limitaciones de aforo, hemos tomado medidas para que los conciertos se puedan hacer por streaming. Nuestro propósito, si hay que cancelar, es salvar una parte de la programación con las transmisiones por streaming de los conciertos. (…)

 

(Comienzo de la entrevista publicada en el nº 371 de SCHERZO, de marzo de 2021)