Lionel Meunier (Vox Luminis): “Me encanta hacer la música de Bach sin director”

“Me encanta hacer la música de Bach sin director, porque así era como trabajaba él en Leipzig”
Considerado como uno de los coros más importantes para música barroca (ya desde 2013, cuando grabó junto a Les Muffatti una escalofriante versión de la Brockes-Passion de Reinhard Keiser) Vox Luminis ha visto agigantada su figura en los últimos años gracias a su colaboración con la Freiburger Barockorchester, con la que emprende ahora una larga gira europea para interpretar la Pasión según San Mateo de Johann Sebastian Bach. La gira hará escala en España los días 28 (Madrid, Auditorio Nacional de Música) y 30 de marzo (Barcelona, Palau de la Música), y 2 (Sevilla, Teatro de la Maestranza) y 3 de abril (Valencia, Palau de la Música). En esta entrevista, Lionel Meunier, director artístico de Vox Luminis, da detalles de la gira y de su colaboración con la Freiburger.
Es curioso, pero Vox Luminis regresa a Madrid justo 365 días después de cantar en el Teatro Real el King Arthur de Henry Purcell. ¿Se han abonado a esta fecha?
Ojalá pudiéramos abonarnos, porque me encanta estar en Madrid en esta época del año, ya que no hace tanto frío como en Bélgica. Es una buena observación la que hace sobre la coincidencia. Bueno, lo cierto es que actualmente le estamos dando prioridad a España para hacer conciertos, ya que el público español ha respondido muy positivamente en nuestras últimas visitas. Por eso ahora hacemos la Pasión según San Mateo en Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia, solo unos días antes de que comience la Semana Santa. Nuestro propósito es cantar con más frecuencia España y ya le puedo anticipar que vamos a aceptar el mayor número posible de las invitaciones que recibamos.
Esta misma obra, también junto a la Freiburger Barockester, se tendría que haber hecho en el Auditorio Nacional de Madrid el 5 de abril de 2020, pero lo impidió la pandemia.
Hace justo tres años de eso; de nuevo, una coincidencia. El confinamiento había comenzado un par de semanas antes en toda Europa y ese fue el motivo de que fueran cayendo, una tras otra, todas las pasiones que se habían programado para esa Semana Santa. Recuerdo que al Bach Collegium Japan le cancelaron todos los conciertos de su gira con la Pasión según San Juan y, como estaban en Colonia, decidieron grabarla allí. Pero el día que finalizaba la grabación, el gobierno alemán decretó el cierre inmediato de los aeropuertos. Ellos tomaron el último vuelo que salió de Alemania por cuestión de minutos; un poco más… y no habrían podido regresar a Japón, viéndose obligados a pasar el confinamiento en Colonia. Aquellos días fueron una locura para todos. Nosotros tuvimos la ‘suerte’ de que nuestra larga gira con la Pasión según San Mateo no había comenzado todavía, pero imagínese el perjuicio que, con todos los billetes de avión emitidos y todos los hoteles reservados, eso nos supuso. Afortunadamente, recibimos un subsidio de la región de Valonia y, gracias a ello, pudimos pagar los cachés de los cantantes que estaban implicados en el proyecto. La gira de 2020 era larga, pero la de ahora lo es más, con casi el doble de conciertos: Friburgo, Weingarten, Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Hamburgo, Dortmund y, por último, dos funciones en Brujas. Y es probable que la hagamos también en Basilea; es algo que se va a confirmar en los próximos días.
No me gustaría mencionarle otra coincidencia, pero cuando vinieron hace dos años a Madrid, Sevilla y San Sebastián con el Requiem de Biber, usted acababa de fracturarse los dos brazos y apenas podía sujetar la partitura. Ahora, la que acaba de fracturarse las dos piernas es su esposa, Zsuzsi Tóth, primera soprano de Vox Luminis. ¿Va a poder participar en la gira?
¡Vaya, en esa coincidencia sí que no había reparado! Mi mujer está bien, pero, por el momento, ni siquiera puede coger las muletas. Tendrá que esperar al menos un par de semanas para ello. Pero sí, pensamos, que, de una forma u otra, ella podrá cantar en la gira, aunque sea sentada.
“Un proyecto como esta Pasión según San Mateo únicamente resulta posible porque nuestra colaboración con la Freiburger Barockorchester viene de largo”
Antes de la gira, van a tener otra, más corta, por Inglaterra, precisamente con el Requiem de Biber, acompañados por la Freiburger Barockorchester. Cuénteme algo de esa colaboración con la que para muchos, entre los que me incluyo, es la mejor orquesta con instrumentos originales del mundo.
Se trata de una colaboración estructural. Actuamos con un pequeño ensemble instrumental de la Freiburger para proyectos como el Requiem de Biber, y con el grueso de la orquesta para proyectos como la Pasión según San Mateo. La colaboración viene ya de 2017, cuando hicimos las Vísperas de Monteverdi. Con la orquesta grande, la colaboración comenzó hace solo dos años. Sin embargo, ahora, con esta Pasión según San Mateo, damos un paso más: doble orquesta y doble coro (con 24 cantantes y el Evangelista, que hará Raphael Höhn). Lo que me gusta de la Freiburger, y eso es lo que permite esta sinergia, es que ellos no tienen director titular, al igual que Vox Luminis tampoco lo tiene (yo solamente soy el director artístico del grupo). Y tratándose de la música de Bach, esto es muy importante, porque me encanta hacerla sin director. No significa que este enfoque sea mejor que otros, pero así es como quiero trabajar con su música, porque era la forma en que trabajaba Bach en Leipzig, unas veces dirigiendo desde el órgano y otras, desde la viola. Por consiguiente, para este enfoque resulta perfecta la Freiburger, pues ellos, repito, no tienen un líder sino dos directores artísticos, y ambos son violinistas: Gottfried von der Goltz y Petra Müllejans.
¿Quiere decir que no habrá ningún director en esta gira de la Pasión según San Mateo?
Ninguno o… tres directores al mismo tiempo, según se mire, porque los primeros violines de cada una de las dos secciones de la orquesta —Petra Müllejans y Peter Barczi— se encargarán de su respectiva sección y yo estaré al frente de los dos coros. Y, por supuesto, cantaré, aunque no los grandes solos. Ninguno de los tres se situará en el podio. Creo que para el público será interesante escuchar y ver los matices de esta atípica dirección. Estamos entusiasmados con el proyecto, que, desde luego, resulta posible porque nuestra colaboración con la Freiburger viene de largo.
¿Cómo explicaría ese enfoque que menciona?
Trabajar con gente que lleva años con nosotros y que no intervienen en otras formaciones corales de gran formato ayuda, en mi opinión, a mantener la filosofía de Vox Luminis. Bach hacía las pasiones con los cantantes con los que trabajaba en Leipzig para las cantatas. Los conocía perfectamente y no necesitaba traer a otros cantantes de fuera de Leipzig. Siempre he deseado hacer las pasiones de Bach con los cantantes con los que trabajo habitualmente cuando hago música sacra. Considero que es justo ahora cuando tengo los cantantes más adecuados. Me refiero, entre otros, al contratenor Alexander Chance, que ya desde hace algún tiempo actúa de forma regular con Vox Luminis, pero también a voces nuevas, como la soprano Gwendoline Blondeel, que vive a veinte minutos de mi casa y que fue compañera mía de colegio. El público que no es el de casa, especialmente el de España, creo que ha empezado a familiarizarse con los nombres de los integrantes del grupo, lo cual no habría sido posible si hubiéramos estado constantemente cambiando la plantilla.
¿Significa esta colaboración estructural con la Freiburger que ya no va a hacer más cosas con Vox Luminis Orchestra?
No, para nada. Hay gente que no sabe que tenemos una orquesta dentro del grupo, porque nuestro nombre hace referencia a la voz, no a los instrumentos, pero lo cierto es que nuestra sección orquestal cumplirá dentro de poco diez años. Mi idea es hacer uno o dos grandes proyectos con la Freiburger cada temporada, reservando los restantes proyectos para nuestra propia orquesta. Por ejemplo, la música de Purcell la haremos siempre con la Vox Luminis Orchestra, lo mismo que la Pasión según San Juan, el Oratorio de Pascua y el Magnificat de Bach, el Dixit Dominus de Haendel o la música de Monteverdi. En cambio, el Requiem de Biber y la música del Barroco francés lo haremos con la Freiburger, al igual que la Pasión según San Mateo o el Oratorio de la Ascensión de Bach. El Oratorio de Pascua de Bach lo podríamos hacer perfectamente con nuestros socios, pero nos lo quedamos nosotros para estrenarlo en 2024, en Semana Santa, porque que será cuando celebremos el vigésimo aniversario de Vox Luminis. Pienso que es un buen balance, pues nos permite hacer cosas importantes que de otra manera serían imposibles, ya que, por el momento, no contamos con el suficiente soporte financiero para mantener durante toda la temporada una orquesta propia, aunque sí lo tenemos para hacer música a cappella. Pero más allá del aspecto económico, creo sinceramente que nos podemos sentir muy felices de esta colaboración con la Freiburger, pues se trata de una formación legendaria. ¶
Enrique Velasco
[Foto: Tom Blaton]


