MADRID / El insospechado Mahler y el sorprendente Febel

MADRID / El insospechado Mahler y el sorprendente Febel

Madrid. Auditorio Nacional. 22-V-2019.  X Ciclo Fundación BBVA de Música Contemporánea. PluralEnsemble. Director: Fabián Panisello. Obras de Reinhard Febel y Gustav Mahler.

Reducir a un conjunto de dieciséis instrumentistas la gigantesca formación de la Novena sinfonía de Mahler no es solo una proeza, es también el mejor análisis que se pueda hacer, al margen de gramáticas y teorías. Qué difícil ha sido siempre analizar a Mahler, no siempre respetuoso con las formas, a menudo entre lo sublime y lo grotesco (el primero, inevitable; el segundo, deliberado), entre lo popular y lo paródico, entre el sueño y la tentación o peligro del infierno. Klaus Simon reduce esta sinfonía insuperable y de una amplitud mayor en el tiempo que en la percepción (el entusiasmo de un relato apasionante) a dieciséis instrumentistas: cinco cuerdas (2, 1, 1, 1), cinco maderas que incluyen clarinete bajo, trompeta, dos trompas, acordeón, piano y percusión varia, pero limitada. Lógicamente, la textura es distinta, la tímbrica hace notar su diferencia. Las dinámicas se respetan con (diría yo) alguna libertad impuesta tal vez por la nueva naturaleza del discurso. Por cierto, adelantemos que uno de los logros mayores de Panisello y esta formación adoptada hoy por PluralEnsemble es el dominio de las dinámicas, en especial la asombrosa capacidad de matizar hacia los pianos, y de ahí al silencio, cuya fuerza sutil marcaba el cierre, el final, el cese del hálito. Al oír así la Novena de Mahler sentimos que esta obra está más cerca de Richard Strauss y, desde luego, de la Escuela de Viena que Mahler propició, acaso sin pretenderlo (Zemlinsky, Schoenberg, Webern, Berg), de lo que la escucha de esta y otras sinfonías suyas puede sugerirnos. Es la vigencia del sonido de aquella Viena que dejó de sonar casi del todo (quedaba Richard Strauss en su jaula de oro) en algún momento del horrible periodo de entreguerras, y en el que estuvieron tanto Schreker, muerto pronto del disgusto, como el joven Korngold, emigrado a Hollywood.

Un trabajo bien hecho. Eso es lo que habría que decir de la lectura de Panisello y PluralEnsemble. Creo que hubo alguna confusión al comienzo del segundo movimiento, recuperado por la habilidad de Panisello y el pundonor de los músicos. Pero el conjunto fue hermoso, fue brillante. Y el despliegue de la sinfonía fue todo un relato de contrastes, variantes, episodios e ideas cambiantes, sin tiempo ni oportunidad para distanciarse de aquello (y menos aún de aburrirse con ello). Con lo que adelantábamos antes, se puede decir que Panisello le daba tal tensión al discurso que la dimensión sinfónica imponía tensiones que hacían que ese ‘film sonoro’ nos pareciera corto, como si ese silencio final rico en inquietudes no nos advirtiera que todo había terminado. En todos los sentidos.

Pero la sesión comenzaba con una obra que también nos sorprendió. Dispassion, del alemán Reinhard Febel (1952), era estreno mundial, un encargo de PluralEnsemble. La disposición instrumental se adaptaba a la de la Novena de Mahler que se interpretaba a continuación. Es obra de aristas, de dinámicas forte habituales, de métricas cambiantes pero no en exceso complejas, de desdén por la frase y hasta diría que por la célula, que son sustituidos por arranques irresueltos de verbalidad cortada, interrumpida. Los acordes tonales que a menudo potencian los metales pueden sorprender en medio de esta modernidad tan bella, lúcida en su chirrido y su permanente cromatismo. Pero es una sorpresa engañosa, porque se presenta como alivio tradicional lo que no es sino presencia de lo tonal como invitado a la fiesta, lejos de su dominio de tiempo atrás, y lejos también de su expulsión de la fiesta de no hace tanto. El concierto fue un éxito, esa es la verdad. Febel, allí presente, recibió el aplauso caluroso del público. Panisello y PluralEnsemble recibieron al final un aplauso insistente y merecido por su Mahler. Se cierra así el X ciclo de Concierto Fundación BBVA con PluralEnsemble. Han sido seis conciertos de gran nivel artístico. Como demuestra este que concluye la serie.